Bastó un día para conocer cómo gobierna la derecha

Caracas, 11 Abr. AVN.- La derecha venezolana demostró el 12 de abril de 2002 su visión y  métodos de gobierno. Ese día, luego del golpe de Estado contra el pueblo y el comandante Hugo Chávez, el representante de los empresarios venezolanos, Pedro Carmona Estanga, se autojuramentó presidente, derogó la Constitución, cambió el nombre de la República, disolvió los poderes del Estado y se otorgó facultades para destituir gobernadores, diputados, concejales y legisladores democráticamente electos.

En paralelo a lo que ocurría en la casa de gobierno, sus aliados comenzaron una jornada de persecución a líderes chavistas en todo el país.

Funcionarios favorables a Carmona de los cuerpos de seguridad del Estado, apresaron sin pruebas y allanaron residencias, mientras civiles y autoridades de oposición, también partícipes del golpe, publicaban listas con los nombres de los chavistas "más buscados".

"Hacemos un llamado al pueblo en general. Si usted sabe de un chavista, denúncielo. Diga dónde vive, las autoridades irán a buscarlo", decía ese 12 de abril un periodista de un canal privado, como si se tratase de un servicio a la comunidad, recuerda el libro Golpe de Radio, de José Ignacio López Vigil, editado por la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (Aler), de la cual forma parte la red de radios Fe y Alegría.

Este libro cita el caso del allanamiento a la sede de la emisora comunitaria, Radio Perola, que transmitía desde Caricuao, en Caracas.

"Llegan los policías y echan abajo la puerta de la emisora. Lo golpean, lo vendan, lo arrastran hasta un carro, lo llevan a su casa. Ahí estaba su esposa y sus dos hijos. Un policía agarra por los cabellos a la mujer y la tira al piso.

-¡Chavistas de mierda! ¡Aquí tienen armas escondidas!

Ellos mismos plantaron un saco de balas en la casa y lo obligaron a firmar una declaración que habían escrito previamente. Si no firmaba, mataban a los chiquitos. Al reportero lo siguen pateando y se lo llevaron preso a la cárcel, por el delito de hablar", narra el libro.

Mientras esto ocurría, "Globovisión mostraba las imágenes de un grupo de opositores reunidos en La Carlota, en el aeropuerto militar, por donde imaginaban que Chávez escaparía. Ahí, en una pared, estaban escribiendo la lista de todos los diputados chavistas: Nicolás Maduro, Iris Varela, Juan Barreto, Luis Tascón... y luego encendían velas de muerto. Ustedes van a pagar por todo esto, desgraciados. Los vamos a buscar, aunque se escondan... ¡y van a descansar en paz!", se lee en el referido libro.

Los medios de comunicación acompañaron la cacería de chavistas, promoviendo mensajes de odio contra los bolivarianos al responsabilizarlos por los asesinatos que francotiradores contratados para el golpe cometieron contra 19 personas, el 11 de abril.

Varios periodistas y sus cámaras cubrieron la detención arbitraria contra el ministro de Interiores y Justicia en 2002, Ramón Rodríguez Chacín, quien se encontraba en su apartamento en el sector Santa Fé, en Caracas.

En su detención actuaron los alcaldes de Chacao y Baruta de entonces, Leopoldo López y Henrique Capriles, ambos militantes de Primero Justicia en ese momento.

El argumento para la detención era que el ministro tenía en su poder "armas de guerra", que se trataba de dos armas de fuego y también alegaron que tenía indebidamente en su poder un bien propiedad del Estado, que resultó ser un vehículo del ministerio del cual era titular, recuerda el periodista Ernesto Villegas, en su libro Abril golpe adentro.

A Chacín lo sacaron esposado de su residencia ante decenas de personas que lo golpeaban mientras le gritaban: ¡cobarde! ¡asesino!

10 años después de este suceso, Chacín, hoy gobernador del estado Guárico, contó en una entrevista concedida al periodista José Vicente Rangel, que "les hice ver el riesgo, el peligro que había para mi integridad física (de salir frente a la multitud); que la situación se iba a escapar de sus manos. Sugerí salir por otro lugar, el sótano; y la respuesta que recibí de Capriles, precisamente, fue que no, porque las cámaras estaban al frente del edificio", relató Chacín.

"Lo digo ahora con toda responsabilidad. Ellos me dijeron que no, porque las cámaras estaban frente al edificio. Ellos querían sacarme en frente de las cámaras, para exhibirme, no sé, supongo para vanagloriarse ellos, a pesar del riesgo", precisó.

Señaló que la multitud presente en los alrededores de su edificio, fue "convocada y arengada previamente (por Capriles y López), respecto a supuestos asesinatos que me estaban atribuyendo, acusándome de responsable".

Sin inmunidad parlamentaria

Villegas narra en su libro que el entonces diputado Tareck William Saab también fue apresado, en una acción violatoria a su inmunidad parlamentaria.

"La detención de Saab se produjo a la 1:30 pm (del 12 de abril). Un funcionario de la Disip le dijo: Por órdenes del Presidente Carmona, usted debe ir a una entrevista con el director de la Disip, general Ovidio Poggioli, para luego ir a hablar con el Presidente en relación a los hechos de ayer 11 de abril", indica el texto Abril golpe adentro.

Saab fue trasladado en una patrulla, desde la cual alcanzó a declarar: "Están violando mis derechos humanos. Mi casa con mis dos hijos y mi esposa fueron asediadas", dijo.

"Llamamos a varios medios –El Nacional, El Universal, Unión Radio...– para denunciar lo que estaba pasando. No me concedieron el más mínimo espacio. En unos pocos minutos la calle se llenó de gente con palos, con piedras, con cadenas. Vimos incluso vecinos que conocían a mis hijos y a mi esposa colaborando con los fascistas", relató Saab a los periodistas Rosa Miriam Elizalde y Luis Báez, autores del libro Chávez nuestro.

Asedio a la Embajada de Cuba

Ese día, una turba de opositores violentó la sede diplomática cubana, cortó los servicios de luz y agua de la residencia y destrozó los automóviles estacionados en las cercanías, lo cual constituyó una violación a tratados internacionales que establecen que los locales de la misión son inviolables y es deber del Estado receptor velar por su seguridad.
"Se van a tener que comer las alfombras", amenazó uno de los violentos que asedió la embajada junto al entonces alcalde, Henrique Capriles, quien penetró en la sede diplomática la tarde del 12 de abril, luego de apresar al ministro de Rodríguez Chacín.
Capriles entró a la embajada y alegó que lo había hecho para descartar que dentro no estuviesen lo líderes chavistas Diosdado Cabello, Cilia Flores y Nicolás Maduro.

Los más buscados

Un cable de EFE publicó en abril de 2002 la denuncia hecha por el Ministro de Educación en 2002, Aristóbulo Istúriz, quien declaró que el chavismo era víctima de una "cacería de brujas".
Su nombre y el de Freddy Bernal aparecían en la lista de los chavistas más buscados que difundía el antiguo canal, Radio Caracas Televisión, comprometido y partícipe del Golpe de Estado.
Istúriz convocó a una rueda de prensa en su casa el 12 de abril y fueron periodistas nacionales y corresponsales extranjeros, pero antes se dirigió a Radio Caracas Televisión (RCTV) para solicitar que lo sacaran de una lista de "los más buscados" que transmitían a cada instante por ese canal.

Lo recibió Eladio Lares, presidente de RCTV, y le prometió que iban a suspender esa nota televisiva. Istúriz se retiró confiado a su apartamento para atender a los periodistas que había convocado antes del mediodía. No había cámaras, ni microondas para transmitir en vivo. Prendió el televisor y la nota de "los más buscados" donde aparece él seguía transmitiéndose.

11/04/2014 - 08:04 pm
Radio
Emisión
Vespertina
Viernes 21/04