Ezequiel Zamora, el general valiente que luchó por tener Tierra y Hombres Libres

Foto: Ricardo Herdénez, AVN.

Caracas , 30 Ene. AVN.- No es casual la lucha que durante su vida mantuvo Ezequiel Zamora por una de las causas más nobles de la humanidad: la libertad. Nació por allá en 1817 en medio de arduas batallas por la Independencia de Venezuela. Sus padres, Paula Correa y Alejandro Zamora, participaron de manera activa en la causa independentista; incluso, este último murió mientras combatía en ejércitos libertadores. Así, en sus propios antecedentes y en el momento histórico que vivía el país, el general del Pueblo Soberano tenía más que motivos para convertirse en un valiente general con claras convicciones revolucionarias.

Oriundo de Cúa, en el estado Miranda, Zamora creció en el seno de una familia blanca con pocos bienes. Logró completar sus estudios en la escuela primaria y durante su juventud se formó en medio de las ideas revolucionarias que se discutían en América y Europa, reseña un artículo del historiador Pedro Calzadilla publicado en la revista Memorias de Venezuela.

En 1840, con 23 años de edad, es un reconocido comerciante y pulpero de Villa de Cura, estado Aragua, desde donde se convierte en publicista del periódico El Venezolano, medio de difusión del Partido Liberal. Dos años después pasa a formar parte de estas filas y rápidamente es el principal dirigente de la organización política, tanto en Villa de Cura como en zonas aledañas. Las ideas de este partido plasmadas por el liberal Antonio Leocadio Guzmán son traducidas por Zamora y llevadas a la realidad de los campesinos más humildes, quienes se sentían identificados.

Son esas masas desposeídas las que para 1846 comienzan a mostrar su malestar porque no veían las mejoras ofrecidas durante la Independencia, al tiempo que son evidentes las contradicciones entre élites políticas y económicas. En ese momento, el general Zamora se coloca al frente de diversas organizaciones militares y en Guambra, Aragua, lanza las consignas: ¡Respeto a los campesinos! ¡Desaparición de los godos!, mensajes que reciben total respaldo del pueblo.

Pedro Calzadilla narra que con estos movimientos militares, Zamora logra triunfos, pero luego es derrotado y privado de libertad. En 1847 es juzgado y sentenciado a muerte; sin embargo, logra fugarse y, tras la ruptura que se genera entre el presidente José Tadeo Monagas (1847-1855/1858-1864) y José Antonio Páez recibe un indulto y es incorporado al Ejército. Desde entonces, inicia una prestigiosa carrera como jefe político y militar y alcanza el grado de General de Brigada en 1854.

En 1856 contrae matrimonio y se mantiene fuera de las luchas por dos años, hasta que en 1858 se suma a un grupo de líderes liberales que tienen como objetivo derrocar al Gobierno. Luego, todos son descubiertos y Zamora se ve obligado a refugiarse en Curazao.

De acuerdo con el encartado Revolución Campesina o Guerra Federal (1859-1863), editado por el Ministerio para Agricultura y Tierras, el 20 de febrero de 1859 en Coro, Falcón, estalla lo que se conoce como La Guerra Federal con dos corrientes claras: los liberales, comandados por Juan Crisóstomo Falcón, Antonio Guzmán Blanco y Zamora; y los campesinos, al mando de Zamora y fieles defensores de la conocida consigna ¡Tierra y Hombres Libres!. Ambas corrientes eran detractoras de las ideas conservadoras.

Como líder del Ejército Federal de Occidente, Zamora logra combates significativos, como el que ocurrió en El Palito (Carabobo, el 23 de marzo); Araure (Portuguesa, el 5 de abril); Barinas (16 de abril) y Guanare (10 y 12 de mayo), que dieron paso a la construcción del Estado Federal de Barinas el 22 de mayo de 1859.

Con la ocupación de Barinas, el Ejército Federal logra establecer un gobierno popular mediante la convocatoria a elecciones universales, creación de consejos municipales, repartición de tierras, obligatoriedad de litro de leche para cada familia y comercio justo, medidas demandadas por el pueblo.

Simultáneamente, en el centro y oriente del país se gestaban insurrecciones campesinas de manera espontánea que condujeron a la también conocida Batalla de Santa Inés, librada en Barinas el 10 de diciembre 1859. Esta última es quizás la más importante en la lucha que emprendió Zamora, debido a la estrategia y táctica militar pensada por el general y ejecutada por los campesinos. 

Semanas después, Zamora continuó su batalla por la toma de San Carlos, en Cojedes, y el 10 de enero de 1860 recibió un balazo en la cabeza que acabó con su vida. La bala venía de un tirador desconocido y fuentes históricas solo reseñan que murió en extrañas circunstancias. 

El general Zamora fue uno de los líderes populares más importantes de la post independencia en Venezuela. Sus restos reposan en el Panteón Nacional, Caracas, y su legado de lucha por la justicia social se mantiene vigente 200 años después. Por eso, el próximo 1º de febrero, el Estado venezolano celebrará su bicentenario con una programación nacional para rememorar la gesta que marcó la existencia de Zamora, el general valiente que luchó por tener Tierra y Hombres Libres.

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30/01/2017 - 09:14 am