De los fallidos tours de turistas contrarrevolucionarios no queda nada

Durante 18 años EEUU y sus secuaces han fracasado en su irracional afán por destruir la Revolución Bolivariana usando desde acciones violentas que han dejado destrucción y muerte hasta el golpe suave y sus componentes de guerra, política, económica diplomática, financiera y monetaria, pero, obcecados hoy vuelven a intentarlo, seguros de que esta vez podrán lograrlo, y es que soñar no cuesta nada.
Porque son poco creativos e incapaces y siguen el guión de siempre, tantas veces repetido, que esta nueva fase de su acción desestabilizadora, está inexorablemente condenada al fracaso por lo que quedarán una vez más ante el mundo como empedernidos masoquistas que disfrutan tropezando con la misma piedra.
Capricho caro ese del Imperio, pues son cientos los millones de dólares que desembolsa pagar la costosa nómina de la troupe de un circo payasos, hombres y mujeres, criollos y extranjeros que recorren el mundo como ricos turistas, para reunirse con políticos, parlamentarios mandatarios y en cumbres fascistas en las que difunden su odio a través de un mensaje golpista e injerencista.
Gasto inútil y tiempo perdido del imperio más poderoso de la historia, ya que los únicos que sacan provecho son ellos, que se hospedan en hoteles “5 estrellas”, viajan en primera clase a bordo de aviones, piden en los restaurantes langosta, quesos finos y caviar en los restaurantes como refinados gourmets y compran en las tiendas, lujosos artículos con los viáticos que les da su amo.
Los reconocen fácilmente por los trabajadores de aeropuertos, acostumbrados a verlos tantas veces pasando por boleterías, aduanas y los puestos de seguridad que controlan el ingreso de pasajeros en busca de terroristas, donde deberían de ser detenidos por ser agentes al de EEUU, el más brutal y sanguinario Estado terrorista del planeta.
También el pueblo venezolano pues son los mismos que asestaron el golpe de Estado del 11-A; el sabotaje petrolero, que importaron 150 paramilitares para asesinar a Chávez y fueron cómplices del “monstruo de Ramo Verde en la aventura golpista de La Salida que dejó 43 muertos y más de 800 heridos muchos de ellos discapacitados de por vida.
Son entre otros, Julio Borges, Freddy Guevara, Henrique Capriles Radonski, Armando Armas, Williams Dávila, Luís Florido, además de Lilian Tíntori, esposa de Leopoldo López y las de Antonio Ledezma, ex alcalde de Caracas y Daniel Ceballos, ex alcalde San Cristóbal, compañeros de López y María “Mentira” Machado en ese genocidio perpetrado entre febrero y junio de 2014.
Regresaron a Venezuela optimistas, asegurando que “esta vez caerá el régimen, ya que “La Hora Cero” está cerca” y con esa idea de sus afiebradas mentes de golpistas compulsivos convocaron para el pasado sábado 18 de febrero a su militancia de la oligarquía a la toma de varios espacios de la capital y otras ciudades del interior del país.
Su llamado, hecho mediante miles de pancartas colocadas en las cercas de las viviendas, comercios y otros sitios de sus exclusivos feudos del Este y el Sudeste caraqueño y en las lujosas urbanizaciones del interior, culminó en fracaso, ya que fue escuálida como ellos, la asistencia, como lo fueron hace pocos meses “La Toma de Venezuela” y la “Toma de Caracas.
Pero, no son los únicos contratados por EEUU para destruir la Revolución Bolivariana, que también ha reclutado a una banda de mercenarios extranjeros miembros de una élite de presidentes y ex mandatarios latinoamericanos y europeos con amplio prontuario delictivo, autores de crímenes contra sus pueblos, que compiten en crueldad con los cometidos por sus cómplices los vasallos criollos.
A estos también los conocen sus pueblos y el mundo: dos corruptos que arrojaron a su país a abismos de pobreza, miseria, hambre, enfermedad y demás plagas sociales, otros por entregar la soberanía y dignidad a EEUU y uno por ser cómplice del Imperio en una guerra de conquista que segó y sigue segando centenares de miles de vidas inocentes.
Son los españoles Mariano Rajoy, Felipe González; el argentino Mauricio Macri y el peruano Pedro Pablo Koczynski, que llevan sobre sus conciencias, como sus compañeros criollos de aventuras desestabilizadoras el candente hierro que los marca con su fuego como cipayos imperiales.
Y fue en estos días, cuando López cumplía 3 años preso, que el Imperio decidió desatar la nueva fase de esa conjura en la que todos ellos participan en protestas exigiendo la libertad de López y acusando de corrupto al gobierno de Maduro, cuando debieran estar presos por ser criminales como el Monstruos de Ramo Verde y sus regímenes por haber sido o estar entre los más corruptos.
De allí que esas banderas estén hechas girones y maltrechas por la mentira que ondean como causa de ese nuevo capítulo del golpismo, porque López no es el “preso de conciencia”, el “preso político que ellos llaman, sino un criminal condenado por la justicia y el gobierno de Maduro, un régimen legítimo continuación del legado libertario de Chávez.
Porque La Salida que lideró López fue un crimen de lesa humanidad, una espiral de violencia, destrucción y muerte, crimen por el que Leopoldo López, en base a irrefutables pruebas fue condenado a más de 13 años de prisión, sentencia confirmada por la Sala de Casación del Tribunal Supremo de Justicia.
Una conspiración que el Monstruo de Ramo Verde en el clímax de su locura golpista, hablando como Nerón, de quien se dice incendió Roma, al contemplar las llamas de las Guarimbas que devoraban a Caracas, cuando una periodista le preguntó: ¿Cuándo termina esto: le respondió: “Cuando se hayan ido los que nos gobiernan.”
Admisión de culpa de un conspirador de oficio al que en cualquier otro país habría sido habría sido encausado como traidor a la patria y condenado a una pena mucho más severa como la muerte, en caso de aplicarse en una de esas naciones la pena máxima, y no la leve condena de casi 14 años a que fue sentenciado en Venezuela.
Por eso fue que el Comité de Víctimas de la Guarimbas conformado por madres, padres, hijos y familiares de los 43 muertos y más de 800 lesionados de La Salida, hayan solicitado al Ministerio Público reabrir la investigación contra Leopoldo López para que sea juzgado por homicidio, y se dé celeridad a los procesos abiertos contra los autores materiales e intelectuales de ese genocidio.
Porque, no solo para quienes lloran como ellos la muerte de tantos inocentes, sino para el resto del pueblo venezolano y para los pueblos del resto del mundo, Leopoldo López es un asesino.
No es ningún preso político, ni Maduro un dictador, como aseguran esos farsantes que raudos acudieron al llamado de sus amo para “irse de rumba” a disfrutar de la ventaja que significa para ellos ser vasallo del Imperio.
Y para defender a un genocida y acusar de dictador a un gobernante elegido por el voto popular, felices contentos volvieron a tomar sus maletas, bolsos y maletines para viajar como turistas en primera clase; hospedándose en hoteles 5 Estrellas; comiendo exquisiteces en restaurantes y comprar con los viáticos en dólares que reciben de su amo, artículos de lujo en las tiendas.
Se unieron a su protesta en Nueva York y Miami, ciudad convertida en cloaca donde pululan como ratas, los restos de la contrarrevolución cubano-venezolana, unos pocos sobrevivientes del naufragio del golpismo criollo, cuyo número no pasó de una veintena, pero que los medios mercenarios se encargaron de multiplicar por mil como lo hacen siempre que reseñan una manifestación de la oposición golpista.
Simultáneamente, esos otros lacayos que son los mandatarios de Argentina, España y Perú; 2 ex presidentes españoles unos de ellos reconocidos como corruptos, otros como asesinos y como vende-patrias, se sumaron a la comparsa de lacayos criollos que pedían la libertad de López y acusaban de dictador a Nicolás Maduro.
Creen que inclinando la testuz ante Washington ganarán sus favores, olvidan que como dice el sabio y viejo refrán: “Mal paga el Diablo a quien bien le sirve.”
El español Rajoy, en flagrante violación de expresos convenios y tratados internacionales que prohíben la injerencia en los asuntos internos de los Estados, exigió a Maduro, como lo hizo antes, la libertad del genocida Leopoldo López, lo que hizo que el Presidente-Obrero respondiera con enérgicos y duros términos a su irresponsable, ilegal e ilegítimo pedido.
Pero Rajoy y su gobierno, en un acto de cinismo extremo, “huyendo hacia adelante” consideró como una “ofensa” las verdades que le dijo Maduro respondió a su vez con absurdas y ridículas medidas diplomáticas propias de un régimen que además de cínico es corrupto, ya que sobre el pesan más de 1.400 acusaciones.
Se tata del desvío de fondos públicos, robo de dinero, pago de comisiones millonarias y otros graves delitos de los que también se acusa a Rajoy, quien lo ha negado.
González y Aznar son iguales o peores, pues “Filipillo” dejó e la ruina económica a España y Aznar, además de hacer lo mismo, lleva sobre su conciencia, el haber sido cómplice de Bush y Blair de la guerra injusta desatada contra Iraq que dejó y sigue dejando centenares de miles de muertes, al acusar falsamente al gobierno de Bagdad de poseer Armas de Destrución Masiva,
Por su parte, Macri en Argentina, está destruyendo la economía del país y el bienestar de que disfrutaba el pueblo aplicando medidas neoliberales, aumentando las tarifas de los servicios públicos, despediendo a decenas de miles de trabajadores y actos de corrupción como el condonar la deuda millonaria de las empresas maquiladoras propiedad de su familia.
Está poniendo fin a La Década Ganada que construyeron Néstor y Cristina, llevando país de regreso nueva Década Perdida como la que vivió el país durante el régimen neoliberal de Menen cuando se privatizó todo lo que era público: bancos, siderúrgicas, ferrocarriles, astilleros y servicios públicos para entregarlos, por orden del FMI y el Banco Mundial a la voracidad de las empresas privadas.
De Kuczynski tampoco se espera nada bueno, ni para el pueblo peruano ni para sus hermanos latinoamericanos y caribeños, ya que adelanta negociaciones con EEUU para la instalación de una o varias bases militares yanquis en Perú, que significaría la entrega de la soberanía del país al Imperio, como lo hizo Uribe con Colombia con la instalación de 7 bases militares estadounidenses.
Son esos arrastrados, que en sus tours realizan encuentros y declaraciones buscan la libertad de López y la destrucción de la Revolución Bolivariana quienes junto con su amo pretenden recuperar el “Patio trasero” que fue La Patria Grande, la que las cañoneras yanquis repletas de marines una vez invadieron la para sojuzgar a su pueblo y saquear sus ingentes recursos naturales.
Lo hacen, desesperados y ansiosos como modernos Judas, por llenarse los bolsillos con el puñado de dólares que como limosna les arroja su amo para destruir el inédito y pacífico proceso obra de Chávez que fue ejemplo para que otros pueblos hermanos también rescataran la dignidad y soberanía y cambiaran el mapa político y social de América Latina y el Caribe.
Detrás de sus llamados se esconde la ira y el odio que sus mentes enfermas sienten por el gobierno y el pueblo venezolanos, y solo buscan la violencia, destrucción y muerte porque como sus compañeros golpistas de la MUD rechazan el diálogo y prefieren el horror de la guerra que traería la intervención armada de EEUU.
Sueño imposible, porque, así como no pudieron el Imperio y sus lacayos venezolanos en 18 años con un golpe de Estado, un sabotaje petrolero, una invasión de mercenarios, una “Salida” violenta con sus guarimbas incendiarias y barricadas asesinas, tampoco podrán hoy con sus tours, encuentros y declaraciones llenas de odio e ira ocultos, los payasos criollos y extranjeros.
Porque para defenderla, si es necesario sacrificando la vida, como lo hizo Chávez, está un pueblo, un Presidente-Obrero y demás dirigentes del gobierno y una Fuerza Armada Nacional Bolivariana, incondicionalmente comprometidos y leales al legado de Bolívar, del eterno comandante y de todos los demás héroes y mártires que la liberaron no de uno, sino de dos imperios que osaron mancillarla.

20/02/2017 - 08:47 am