Historia y geografía mundial del infierno del abuso sexual a la niñez

Las niñas que perecieron este mes en un albergue de menores, no murieron de Amor como su compatriota, la que Martí inmortalizó en su poema, “La Niña de Guatemala”, sino horriblemente quemadas, cuando protestaban por las violaciones que sufrían como los millones de menores cuyas vidas fueron, son y seguirán siendo destrozadas de no erradicarse la pandemia de los pederastas, bestias humanas,
Hay miles de cuentos, novelas y filmes de terror, pero su ficción no supera la espantosa realidad vivida por esas criaturas arrojados a esos infiernos, seminarios, colegios, orfelinatos, villas, albergues y otros centros de cuidado a donde fueron, son y seguirán siendo arrojados esos seres vulnerables e indefensos que caen en las garras de esos diabólicos engendros vergüenza de la raza humana.
Como cayeron las 40 niñas y adolescentes que perecieron el 7 de marzo en Guatemala, cuando protestaban por los abusos sexuales a que eran sometidas, quemaron los colchones del dormitorio donde eran encerradas bajo llave como en el resto de las instalaciones donde vivían hacinadas y eran violadas por sus “cuidadores” que hacían abortar a las que embarazaban.
La tragedia ocurrida en el Centro de Rehabilitación, que ocultaba bajo el piadoso nombre de “Hogar Seguro, Virgen de la Asunción,, el horror que allí sufrían las internas, víctimas de violencia familiar o con problemas legales, es solo la punta de un enorme “iceberg” de más de más de un siglo de antigüedad, submundo de horror donde unos verdugos implacables se ensañan con menores abandonados.
Criaturas no deseadas por padres que las maltrataban y que una sociedad y algunos medios cómplices, indiferente a la situación que viven en medio de toda clase de peligros, los llama “niños y niñas, o hijos e hijas de la calle.”
Son Víctimas de un crimen de lesa humanidad, tan horrible y grave, por la magnitud del número de víctimas que ha cobrado, por el tiempo que ha durado y lo inmenso del planeta, escenario en que se ha desarrollado, que al escribirse sobre su drama, el título más adecuado es “Historia y Geografía Mundial del Abuso Sexual a la Niñez”, como se le ha dado a este trabajo.
No obstante, el fascismo, con el racismo que le caracteriza, pretende, a través de la dictadura mediática bajo su control y dominio, atribuirle a América Latina el lugar de origen y mayor espacio donde se cometen la mayoría de esos crímenes, cuando la la verdad es que esa plaga comenzó en otras regiones y se esparció incontenible por el resto del mundo.
Lo confirma no solo la historia, sino también la Geografía, que muestra la fecha y lugares que contiene el “Mapa mundial de la Pederastia” y demás delitos sexuales perpetrados en el viejo continente, en Canadá, Estados Unidos, Latinoamérica, Australia, Asia y África contra la niñez y la adolescencia, claramente dibujado por periodistas y organizaciones defensoras de los DDHH.
Determinaron, que si bien gran parte de esos delitos son cometidos por curas y monjas en seminarios, conventos, orfelinatos, y centros de albergue de América Latina, en Europa y EEUU donde el protestantismo en muchos de sus países es mayoría, los medios, dan mayor cobertura a los crímenes sexuales de latinoamericana, y las autoridades de la iglesia protestante critican a la Iglesia Católica.
Claro ejemplo de ello fue la declaración hecha hace 7 años, en abril de 2010 por el Arzobispo de Carterburry y Primado de la Iglesia Anglicana de Inglaterra, Rowan Williams, quien acusó a la Iglesia Católica de Irlanda, de haber “perdido toda credibilidad por su actitud de encubrimiento ante los casos de abusos sexuales perpetrados por sacerdotes católicos contra menores de edad.”
Mejor se hubiese callado, ya que su amarga y mordaz crítica se devolvió como bumerang diez años después contra su propia Iglesia que recibió un demoledor golpe, cuando un cable de la agencia EFE, fechado el pasado viernes, informó que “la comisión que investiga los delitos sexuales a menores en Australia reveló ayer la denuncia de más de mil casos en la Iglesia Anglicana.”
El hecho, se dio a conocer, señala la nota, “un mes después de hacerse eco de más de 4.000 (casos) en la Iglesia Católica.
El periodista español Carlos Cala, “dibujó” en 2014 un “mapa de la Pederastia en la Iglesia” en un trabajo con ese título que reseña los principales delitos perpetrados por miembros de varias iglesias del mundo, mapa que muestra decenas de países donde se cometen esos crímenes horrendos contra la niñez del planeta.
“Los primeros casos de pederastia cometidos en el seno de la Iglesia -dice- empezaron a conocerse en la década de los noventa del siglo XX en EEUU y en Irlanda, casi todos ellos en escuelas u orfanatos. En algunos casos, también surgieron escándalos de abusos sexuales en seminarios para la formación del clero.”
“En Estados Unidos -destaca- cerca de 300 sacerdotes se han visto implicados. Los casos más sonados afectaron a la archidiócesis de Boston, cuyo cardenal Bernard Law, tuvo que renunciar a su puesto por encubrir a 250 curas pederastas, y a la de Los Ángeles.”
En Irlanda, describe al “Informe Ryan como “el más desgarrador, elaborado por la comisión investigadora de abusos de los niños en ese país, que “denuncia la connivencia de la Iglesia con la policía y la fiscalía para encubrir los casos de pederastia.”
Y así, uno tras otro salen a flote en el reportaje, los nombres de países como el Reino Unido, Holanda, Francia, España, “Australia y también Alemania, donde en “colegios de Jesuitas, en los que además de religiosos, profesores laicos abusaban de los alumnos.
En el continente americano, desde Canadá hasta la Patagonia en esa letal pandemia ha destrozado las vidas decenas de miles de menores como en México, donde el sacerdote Marcial Maciel, fundador de la Orden Los Legionarios de Cristo, abusó de centenares de niños y niñas.
O en Chile, donde en la “Villa de la Dignidad” fundada por el ex soldado nazi en complicidad por la dictadura de Pinochet, no solo fueron violados centenares de menores sino también asesinados decenas de combatientes de la resistencia en una larga noche de años donde la tortura, el abuso sexual se hermanaron para escribir uno de los más sombríos capítulos de la historia de Chile
“El ex nuncio del papa en República Dominicana, el polaco Josef Wesolowski, -relata Cala- fue detenido en septiembre de 2014 acusado de abusar de, al menos, 7 menores. El arzobispo de Santa Fe, en Argentina, Edgardo Storni, fue condenado en 2009 por abusos sexuales. El arzobispo de Viena Hans Hermann Groër optó por el retiro, después de recibir varias denuncias de abusos sexuales por parte de antiguos alumnos suyos en el seminario y también de monjes de una abadía de Goettweig.”
“El obispo de Brujas, en Bélgica, Roger Vangheluwe, dejó el puesto tras reconocer que había cometido abusos hacia dos de sus sobrinos de manera habitual. En Polonia, un capellán militar fue acusado de 17 caso.”
“En Francia se constataron 11 casos entre 1985 y 1996. En Malta se presentaron pruebas de una decena de víctimas implicando a medio centenar de religiosos, mientras que en Suiza, se abrió un canal para la recepción de denuncias y llegaron aproximadamente unas sesenta.”
Dos años antes, en marzo de 2012, la periodista mexicana Patricia Guillén, escribió un amplio reportaje sobre el mismo tema, titulado “Crímenes cometidos por Religiosos a Nivel Mundial”, que abarca no solo delitos perpetrados por miembros de la Iglesia Católica, sino también por los de otras religiones.
“A finales de la década de los noventa -cuenta- el número de denuncias y noticias por abuso sexual de niños, jóvenes y mujeres por parte de miembros de iglesias, monjas, líderes religiosos y especialmente sacerdotes, cometidos durante la segunda mitad del siglo pasado, se incrementaron”...
“La Asociación de Sobrevivientes Irlandeses de Abusos a Niños (SOCA), desde el año 2000, han convocado un tribunal especial para investigar exhaustivamente a las órdenes religiosas de algunos países, en algunos casos remitiéndose a décadas atrás en donde se han cometido los actos más crueles.”
“En la década de 1870, el gobierno canadiense y las iglesias cristianas entre ellas la Anglicana, Católica, Metodista y Presbiteriana, arrebataban a los niños nativos de sus padres para ser internados en escuelas residenciales. Las iglesias se dedicaban a la destrucción de culturas americanas mediante las misiones, escuelas de reservas indígenas y el proselitismo en todas sus formas.
“Entre la década de 1940, en Canadá, cerca de cien mil niños huérfanos eran utilizados para experimentos humanos en instituciones mentales. Hoy se conocen como “Los Niños Huérfanos de Duplessis”. La historia comenzó con el mandato de Maurice Duplessis, primer ministro de Quebec, entre los años 1940 y 1950.”
“Los “Hijos de Duplessis” fueron huérfanos que entregados a orfelinatos bajo el cuidado de la iglesia católica por ser considerados “niños del pecado” nacidos fuera del matrimonio. A estos niños completamente sanos les eran diagnosticados como personas mentalmente incompetentes, clasificados como pacientes psicóticos.”
“En cooperación con la iglesia católica y el primer ministro recababan fondos federales en beneficio de miles de niños, la mayoría de ellos habían quedado huérfanos a través del abandono por una madre soltera. Algunos de estos niños sufrieron lobotomías, electrochoques, habituales camisas de fuerza y abusos sexuales a manos de los psiquiatras, sacerdotes, monjas y administradores de los centros.”
“En Australia cerca de 500 mil pequeños conocidos como los “niños olvidados” fueron víctimas de malos tratos, abuso sexual y descuidos en los orfanatos públicos entre 1930 y 1970.”
“En el siglo XIX, en Irlanda, más de 30 mil mujeres rechazadas por sus propias familias por ser víctimas de violación, y haber tenido hijos sin estar casadas, eran consideradas un “peligro moral”; eran abandonadas a la misericordia de la iglesia católica, en donde eran explotadas laboralmente y trastornadas psicológicamente en las “Lavanderías de las Magdalenas”.
“A las chicas, las despojaba de sus ropas y objetos personales, les cortaban el cabello y les cambiaban sus nombres de bautismo por nombres de santas católicas. Se les imponía un severo régimen de trabajo, de oración y de descanso, y las privaba de todo contacto con el mundo exterior: ni libros ni periódicos, ninguna relación con sus propias familias.”
“En Irlanda más de cien mil niños fueron abusados sexualmente, explotados y asesinados en unas 250 escuelas industriales manejadas por la iglesia católica, entre 1930 y 1980. Evidenciaron que la iglesia católica de ese país encubrió los hechos .”
“Niños robados por monjas en casas cuna para venderlos en adopciones ilegales. En los años de 1960, en España, aproximadamente 20 mil recién nacidos fueron vendidos por monjas, pertenecientes a la congregación de las Hijas de la Caridad.”
“Las monjas encargadas de los hospicios y médicos integraban las tramas de robo, venta y adopciones irregulares de niños… “Aproximadamente 150 mil niños fueron robados durante la dictadura franquista para forzar el catolicismo en una sociedad izquierdista en los años 1950 -1980 en España.”
“Según la Asociación para la Memoria Histórica siguen investigando los casos de los niños robados desde principios de la guerra civil y el franquismo en España. Calculan que fueron más de 150 mil niños desaparecidos en esa época, pero la cifra sigue en aumento.”
“Cuando una mujer iba a dar a luz, en extrañas circunstancias, les informaban de una supuesta defunción del bebé, que no era acreditada físicamente, pero con ello consumaban la desaparición del recién nacido que después con una falsa identidad era tramitada y registrada en otro lugar.”
“En 2010, la “Comisión Deetman”, establecida por dos organizaciones católicas entre ellas la Conferencia de Obispos y la Conferencia Religiosa Holandesa, puso en marcha la investigación de abusos sexuales y castraciones forzadas que sufrieron entre 10 y 20 mil menores en la década de 1950 en centros psiquiátricos católicos. Según por su “comportamiento homosexual” o castigo por haber denunciado abusos cometidos por el ámbito eclesiástico.”
“Representantes de la iglesia católica de Bélgica dieron a conocer en una rueda de prensa que en la década de 1960, 475 niños fueron víctimas de abuso sexual por p arte del clero de ese lugar, incluían víctimas de hasta 2 años de edad.
“Los abusos cometidos se llevaron a cabo en instituciones, escuelas, y, sobre todo, los internados católicos. Según los datos, aproximadamente 13 víctimas se suicidaron.
“Entre los años 1950 y 2002 en Estados Unidos, se han presentado aproximadamente 10 mil 667 niños abusados por 4 mil 392 sacerdotes. El arzobispo de Milwakee, Rembert G. Weakland, denunció los abusos cometidos del padre Joseph Murphy, quien trabajó durante 27 años en una escuela de niños sordos años en los que abusó sexualmente de los niños entre 1950 y 1974.”
“En el más grave de los casos de los años cincuenta, algunas madres morían en el proceso de dar a luz por no poder resistir el dolor, pues eran consideradas penitentes que debían sufrir por su pecado, ser madre soltera era considerado una vergüenza. Los partos eran realizados por las monjas sin suturas, sin calmantes y sin antibióticos.”
“La iglesia de Argentina entre 2004 y 2009 hizo público al menos cuatro sacerdotes condenados por abuso de menores. El sacerdote Luis Sierra fue condenado en 2004 a ocho años de prisión por abusar de tres monaguillos que asistían como alumnos a un colegio religioso de nombre “Claypole”, donde él enseñaba.“
“En Colombia en 2010 fue capturado un clérigo que recibió una condena de 18 años y 4 meses por violar a dos niños de siete y nueve años en el Tolima. El clérigo había huido de la justicia por casi tres años. En julio de ese mismo año capturaron un sacerdote llamado William de Jesús Mazo Pérez, quien violó al menos tres menores de edad al oriente de Cali.”
“En un estudio publicado en 1995 sobre el comportamiento sexual del clero en España dio a conocer estadísticas en las que constan pruebas del historial sexual de casi 400 sacerdotes actualmente en activo, se documentó que entre los sacerdotes en activo, un 7% comete abusos sexuales graves con menores.”
Pero, no son sacerdotes y otros religiosos actualmente en activo, como afirma la periodista, quienes siguen perpetrando en todo el mundo esos crímenes contra seres vulnerables como eran las 40 niñas guatemaltecas que murieron quemadas cuando protestaban contra sus violadores, encargados de cuidarlas.
Ellos no son los únicos culpables, lo son también los gobiernos por el casi nulo control y vigilancia que ejercen sobre las instalaciones donde viven encerrados esos seres indefensos arrojados como “carnada” a las fauces de esas bestias humanas, que destruyeron, destruyen y seguirán destruyendo a criaturas inocentes de no adoptarse las medidas que pongan fin a ese genocidio.
Culpable lo es también gran parte de la sociedad planetaria, por su indiferencia ante esa tragedia humana que parece preocuparle solo a periodistas como Guillen y a los activistas defensores de DDHH que desde las ONG´s en las que militan defienden a los millones de niños, niñas y adolescentes que viven en esas anacrónicas instalaciones a merced de sus verdugos.
Mientras no se adopten las acciones para acabar de una vez por todas con ese crimen de lesa humanidad que está diezmando a la niñez abandonada del mundo, se seguirán cometiendo, como viene sucediendo desde hace más de siglo medio esos delitos, vergüenza de una humanidad que exige a quienes tienen la responsabilidad de hacerlo, a ponerle fin cuanto antes a ese genocidio.
Así sea.

21/03/2017 - 10:56 am