El mal perdedor reacciona como el ladrón que huye hacia adelante

La respuesta de una persona a quien ofende a alguien o algo que ama, suele ser similar a lo que en Física se conoce como Ley de Newton, (“A toda acción corresponde una reacción en igual de magnitud y dirección pero en sentido opuesto”) y así reaccionó la canciller Delcy Rodríguez ante las ofensas y agresiones proferidas por Pedro Pablo Kuczynski a la Patria Grande, lo que ella más ama.
Porque allí donde se comete una injusticia, o se atenta contra la dignidad, integridad y soberanía de la región, de un país latinoamericano y caribeño o del mundo, allí está ella, rompiendo lanzas en defensa de los pueblos hermanos del planeta, como lo hizo este lunes en Caracas el acto de apertura del “Foro Chávez Antimperialista” al denunciar el muro de la frontera México-EEUU
“El muro, dijo- es expresión de la poca vergüenza del modelo Capitalista contra los seres humanos, Por eso el ALBA (creación de Chávez y Fidel) ha alzado la voz por el pueblo de México y los inmigrantes afectados por políticas racistas, intolerantes y xenófabas”.
Y en ese mismo evento, Delcy respondió a las calumnias y mentiras que Kuczynski lanzó contra el gobierno bolivariano de Maduro, por haber mancillado la memoria de Chávez y ofensa proferida a la dignidad del pueblo latinoamericano.
Como se recordará, el yanqui-peruano mandatario ofendió la dignidad de los latinoamericanos y caribeños; mancilló la memoria de Chávez; descalificó y minimizó el bienestar que dieron a su pueblo y demás pueblos hermanos las obras sociales que creó, y violó flagrantemente el principio de “no injerencia en los asuntos internos de un Estado soberano”, al criticar al gobierno bolivariano.
Lo hizo, como el tahúr que en una mala jugada lanza los dados sobre la mesa, seguro de sacar varios ases y no saca ninguno, por lo que pierde la partida como le ha sucedido a Kuczynski y demás miembros como él, de esa banda de impúdicos presidentes, ex mandatarios y demás miserables apátridas que renunciaron a las patrias donde nacieron para convertirse en vasallos del Imperio.
Una carroña de lacayos, que como a esos insectos a los que atrae la luz, los atrae el irresistible brillo del verde billete que compra las conciencias de esos alevosos, abyectos y canallas, vergüenza de la humanidad.
“Los países latinoamericanos -dijo en la conferencia que dictó hace unos días en la universidad de Princeton- son perros bonitos que están echados sin causar problemas” y juzgó la autodeterminación de Venezuela como nación soberana y fue sordo al sereno y firme llamado del Presidente Nicolás Maduro quien le exigió ofrecer una excusa pública por su “barrabasada”.
Y fue por el silencio que dio como respuesta al llamado presidencial, que Delcy le respondió el lunes como merecía por la bajeza de su discurso anti-latinoamericano y caribeño, cuando “la Canciller de la Dignidad” en su intervención en el Foro Chavista celebrado en Caracas con motivo del Cuarto aniversario de la partida del comandante a la inmortalidad y gloria le dijo:
“Señor Kuczynski: usted es un cobarde y el único perro simpático que sirve al Imperialismo norteamericano”. Y refiriéndose al secretario general de la OEA, Luís Almagro, dijo que es ”otro perro simpático” debido a las numerosas actuaciones a favor del Imperialismo y su constante agresión a la soberanía venezolana y al gobierno bolivariano.”
El calificativo de “cobarde” que Delcy le indilgó a Kuczynski, fue por las ofensas que lanzó contra Chávez cuando este ya había fallecido, además de cuestionar los extraordinarios logros de su obra, plasmada en las misiones sociales que creo en favor del pueblo venezolano; de los pueblos de la región; de otros pueblos del mundo y la defensa que hizo de su dignidad y soberanías.
“En ese momento, -le reclamó- se atrevió a mancillar la memoria de nuestro Comandante Chávez. En nuestro país es de “poco hombre” hablar (mal) de los muertos. Lo que usted no le dijo en vida, no lo diga cuando él no puede responderle. Pero aquí está el pueblo de Venezuela para responderle.
“Aquí está un pueblo resistiendo a los poderes imperiales. Un pueblo valiente e histórico. Aquí hay una perfecta unión cívico-militar para defender esta Revolución. La oposición venezolana jamás volverá al poder político porque son unos apátridas que no sirven ni para cargar las maletas del imperialismo norteamericano y andan por el mundo pidiendo la intervención de Venezuela.”
Una respuesta humana, reiteramos, similar a la que en Física se conoce como Ley de Newton, según la cual, “a toda acción corresponde una reacción en igual de magnitud y dirección pero en sentido opuesto.”
Simplemente se limitó a llamarlo como lo que es: “Un cobarde y el único “perro simpático” (como también llamó a Almagro “que sirve al Imperialismo norteamericano”); un “poco hombre” que habla mal de los muertos”-como Chávez- Lo que usted no le dijo en vida, -le reprochó- no lo diga cuando él no puede responderle.”
¿Y qué hizo el yanqui-peruano ante la respuesta que Delcy le dio como hija del noble pueblo de la Patria Grande que él ofendió comparándolo con un animal; por juzgar la autodeterminación y soberanía de Venezuela y mancillar cobardemente la memoria del eterno y supremo comandante y cuestionar la suprema obra de amor, solidaridad que erigió a favor de la región y del mundo?
Lo que hacen los miserables “abyectos, alevosos, canallas”- presidentes, ex mandatarios; apátridas de la oposición golpista venezolana y el “ejército de pseudo periodistas, la ponzoñosa canalla mediática -como llama Atilio Borón a los asalariados del imperio yanqui que libran la guerra de la desinformación propalando mentiras” contra los procesos libertarios.
Como lo hizo Kuczynski, huyendo hacia adelante, como el delincuente que lo hace de la justicia, y señalando en otra dirección grita: “allá va el ladrón, atrápenlo” para distraer y así escapar de quien lo persiguen, y para asombro y sorpresa del mundo, en vez de ofrecer las disculpas que con todo derecho y razón se le exigían, hizo lo que ningún ser humano honesto haría.
En una maniobra de cinismo, como pocas veces registra la historia, de la diplomacia, llamó a consultas a su embajador en Caracas y envió una nota de protesta al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela por las declaraciones emitidas por la canciller Delcy Rodríguez en respuesta a las hechas por Kuckzyinski, que el gobierno peruano considera “inaceptables”.
¿Y qué fue lo que hizo “la Canciller de la Dignidad”, sino dar la respuesta que cualquier ser humano digno y defensor de lo que ama, como ella, da a quien lo ofende de manera tan vil y canallesca, reaccionando como lo que en Física se conoce como Ley de Newton:
“A toda acción corresponde una reacción en igual de magnitud y dirección pero en sentido opuesto”
De allí que el mundo entero justifique y aplauda como lo haría cualquier persona con dos dedos de frente lo dicho por Delcy; como casi seguramente lo hará la cancillería de uno o varios de los gobiernos de América Latina y el Carib a cuyos pueblos el yanqui-peruano mandatario comparó con animales, “perros bonitos echados sobre la alfombra sin hacer daño.”
O talvez todas, menos las de esos gobiernos lacayos imperiales como el régimen del yanqui-peruano que a través de su cancillería salió en defensa de la indefendible acción de Pedro Pablo Kuczynski, reconocido agente del Imperialismo, el miserable y cobarde que ofendió al gobierno venezolano, a los latinoamericanos y la memoria del eterno y supremo Comandante.
¿Podría alguien creer lo que dijo el canciller peruano Ricardo Luna en la rueda de prensa que convocó para justificar lo dicho por Kuczynsk en Princeton ante la selecta audiencia de académicos, políticos y estudiantes, y para entregarles copia de la Nota de Protesta enviada al gobierno venezolano por las “inaceptables” declaraciones de Delcy y Maduro?
Algo digno del mayor asombro, y de gran disgusto por el insulto que a la inteligencia significó la absurda y ridícula interpretación que Luna hizo a la prensa y para quien lea lo que dijo el diplomático para justificar la “barrabasada”, como calificó Maduro las declaraciones del yanqui-peruano mandatario en ese centro de estudios superiores.
“La frase del Presidente Pedro Pablo Kuczynski, -dijo- fue una expresión idiomática y metafórica, que se usa en Ambientes Académicos.”
“Que se “malinterpretó”; “que no pretendía “satanizar” a América Latina, sino explicar que era una región sin conflictos, a diferencia del Oriente Medio”.
¿Será que Luna cree Maduro y Delcy son tan ingenuos, que pueden creerse eso, tragarse esa mentira, lo mismo que el pueblo venezolano y el resto del pueblo latinoamericano y caribeño, y que los periodistas que escucharon su sarta de mentiras también le creyeron?
¿Podría el diplomático peruano, citar una sola de esas instituciones académicas a las que él se refiere, sin nombrarlas, donde se utilicen “expresiones idiomáticas y metafóricas” como los insultantes y ofensivos comentarios hechos por Pedro Pablo Kuczynski, que no fue una sola “frase” él dice, sino una verborrea de ofensas contra los hijos de la Patria Grande.
Y también contra el gobierno bolivariano y Chávez, su creador, cuya memoria mancilló y que Luna para al tratar de “explicar” lo que según él quiso decir PPK cuando dijo que la Patria Grande era una región sin conflictos a diferencia del Oriente Medio, tratando de ocultar su culpa, nombró esa zona de la que Kuczynski no habló en ningún momento, sino de Venezuela que dijo era la excepción.
No fue una mala interpretación que se hizo, como pensó hacer creer al mundo Luna con su versión de lo afirmado por su presidente en su discurso, sino una todas luces, un vil y cobarde acto de agresión que los pueblos de la Patria no deben olvidar jamás para que no vuelva a repetirse.
Porque a Venezuela se le respeta, y porque el que la agrede “se seca”, como le ha de ocurrir a PPK, el yanqui-peruano que fracasó en su misión de agredir a la Revolución Bolivariana, como el delincuente atrapado en su propia trampa, como el tahúr que perdió la partida, y, porque como dijo Horacio: “La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera.”

08/03/2017 - 09:01 am