La MUD volvió a frustrar el diálogo de paz que sueña Venezuela

Caracas, 02 Oct. AVN.- Como moscas que viven entre estiércol y basura, ratas de albañal en sucios canales y gusanos en fangosos pantanos, hay sujetos dedicados a odiar, conspirar y asesinar, traicionando como modernos Judas a su patria a cambio de las monedas que le arroja con desprecio al imperio que paga por su sucio trabajo, porque a los traidores no los quiere ni su amo, que como “el Diablo mal paga a quien bien le sirve”.
Son los dirigentes de la MUD, la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática, que actúan en el circo del engaño y la mentira como marionetas bailando al son de la música que les toca el imperio, el titiritero que detrás del telón maneja los hilos que los sostienen y que, una vez más, les ha ordenado echar por la borda los esfuerzos de iniciar el diálogo que devuelva la paz que asaltaron.
Al esfuerzo titánico que durante años realiza el presidente venezolano, Nicolás Maduro, llamado a poner fin a la escalada de violencia. Destrucción y muerte que al marco de un golpe de Estado de más de 18 años adelantan esos mercenarios criollos y sus secuaces extranjeros, gobernantes de Estados vasallos europeos y latinoamericanos al servicio de Estados Unidos en demencial afán por destruir la Revolución Bolivariana.
Con su accionar servil se han burlado del pueblo y del Gobierno venezolano, de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), del Movimiento de Países No Alineados (Mnoal) y demás gobiernos, organizaciones y organismos regionales e internacionales que apoyan el diálogo, por ser la única fórmula capaz de frenar la conjura de su amo contra el pacífico e inédito proyecto político e ideológico de Hugo Chávez.
Hasta llegaron a burlarse del Sumo Pontífice, a quien el Presidente-Obrero, en su peregrinaje mundial en busca de la paz, lo visitó en El Vaticano, y Francisco, de noble corazón, decidió acompañarlo en su misión, pero esa caterva de lacayos imperiales, en una ofensa a su dignidad y buena voluntad, le dieron la espalda negándose a aceptar su gestión pacificadora, lo que le hizo exclamar: “Parte de la oposición no quiere el diálogo en Venezuela”.
Pero Maduro, como hijo del legado de Chávez y de Simón Bolívar, “El Hombre de las Dificultades”, maestro y guía de ambos, fiel a sus consejos y enseñanzas, recordando lo que dijo El Libertador a sus soldados antes de librar una desigual batalla contra las tropas realistas exclamando: “Dios concede la victoria a la Constancia”, continuó en su misión dispuesto a vencer, como lo hizo en aquella batalla el Padre de la Patria y como lo hizo el eterno y supremo comandante de Cumbre en Cumbre, y prosiguió en su búsqueda del diálogo, a pesar de los obstáculos puestos en su camino y logrando abrir una nueva brecha de esperanza en la irracional posición de rechazo a la paz por parte de la belicista MUD.
Fue gracias al impulso que esta vez dio el presidente de República Dominicana, Danilo Medina, a su llamado, dando continuidad a la fallida iniciativa obstruida meses antes por la MUD, como fue la impulsada por su compatriota, el expresidente Leonel Fernández y los también exmandatarios Martín Torrijos, de Panamá, y José Luis Rodríguez Zapatero, de España, quien se sumó a ese último intento, que parecía encaminarse hacia su cristalización.
Sin embargo, a última hora y cuando todo parecía listo para el inicio formal de las negociaciones, los eunucos mentales de la MUD, siguiendo “órdenes superiores”, abandonaron los contactos y conversaciones sostenidas en la capital dominicana previas a su instalación, demostrando como siempre lo que son: unos simples y vulgares títeres imperiales.
“Las diferencias internas entre los factores políticos de la oposición política venezolana y las presiones de parte del gobierno de Estados Unidos han sido los obstáculos para el diálogo”, declaraba el 27 de septiembre Jorge Rodríguez, jefe de la delegación del Gobierno bolivariano en el proceso de conciliación, reseñaba una nota de Venezolana de Televisión.
“En esa oportunidad -añadía- se llegaron a acuerdos que incluían una reunión para este miércoles 27 de septiembre, al tiempo que reiteraba la disposición del Ejecutivo Nacional de mantener la política de paz como estrategia para lograr el consenso”.
“Por otra parte -refirió con preocupación- en días pasados empezaron a aparecer focos de violencia en algunas calles de las urbanizaciones de la clase media en la ciudad de Caracas. Nos preocupa profundamente, porque el pueblo de Venezuela habló de manera rotunda el domingo 30 de julio pidiendo paz, nadie quiere violencia”.
“Ninguna de las personas que vivimos en la patria venezolana queremos que sea, otra vez la violencia, la tranca de calles, la quema de personas vivas, lo que se enseñoree del panorama político venezolano. Queremos diálogo, por eso insistimos en esta propuesta”.
Diálogo es lo que nunca ha deseado la gente de la MUD por su condición de vasallos de Washington, Miami y Bogotá, según afirman las autoridades del Gobierno venezolano y en opinión de la mayoría de los analistas que siguen el desarrollo del acontecer político del país, que han visto la forma irresponsable con que esos politiqueros de oficio y lacayos imperiales han vuelto a decir no al diálogo.
Lo han hecho de la manera más cínica, mintiendo e imponiendo al mismo tiempo, deliberadamente, ridículas y absurdas condiciones, sabiendo que son inaceptables por ilícitas e ilegales, por atentar, no solo contra ordenamiento jurídico venezolano en el área de la justicia sino además contra normas éticas y principios morales que rigen la sociedad humana.
El propósito oculto que persiguen puede verse claramente leyendo entre líneas los mensajes y declaraciones de algunos de sus dirigentes, unas que niegan la existencia del diálogo, que en principio habían aprobado celebrar, y otras que dan cuenta de que, en efecto, se había acordado una reunión entre las partes para el pasado miércoles 27 de septiembre, cita que fue cancelada, porque -aseguran- no hay condiciones para continuar con ellas.
Lo afirmó Luis Florido, jefe de la Comisión de Política Exterior de la desacatada MUD, quien manifestó recientemente que “todavía no hay un ambiente propicio para continuar con la fase de las conversaciones”, al tiempo que exigía que “se cumplan algunas condiciones que permitan pasar de la fase exploratoria a la fase de negociación, entre ellas la liberación de los políticos presos”.
Lo que buscan con ello es evitar que los responsables de los crímenes perpetrados durante su marchas y guarimbas asesinas de abril a julio pasados, como la quema de 29 personas vivas ordenados por ellos, y otros delitos graves, como el de traición a la patria perpetrado por algunos de sus miembros, sean castigados. De allí que entre las condiciones que exigían para dialogar con el Gobierno es que se perdonen tan infames acciones.
Se equivocan, porque en Venezuela, Maduro, con la ayuda de la justicia dirá no a la impunidad de los delitos contra la patria, como sucedió durante 200 años, desde tiempos de la Primera República, “!Clemencia criminal!, como la llamó Bolívar en el Manifiesto de Cartagena, diciendo que “a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración, que se volvía a perdonar”.
En la Venezuela de la Revolución Bolivariana, que aprendió las lecciones de la historia sobre esa perversa práctica, ya no hay espacio para esos crímenes, por eso están hoy en la cárcel, después de haber sido juzgados y condenados algunos de los conspiradores que creyeron que sus delitos quedarían impunes, olvidando que como afirmo Horacio hace más de 2.000 años: “La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera”.
Y esos que piensan en que no llegará hasta ellos se equivocan, porque en la Asamblea Nacional Constituyente, que el pueblo aprobó con su voto el 30 de julio, abriendo las puertas a la paz, al amor y la convivencia armónica y pacífica, hay una Comisión de la Verdad que hará prevalecer la justicia, que condenará a esos asesinos y traidores que desde la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática, por orden de su amo, dijeron no al diálogo convocado por Maduro.

02/10/2017 - 08:48 am