El mundo devolvió como bumerang contra Trump su amenaza de invadir a Venezuela

Pocas veces en la historia, dos palabras habían sido utilizadas tan oportuna y adecuadamente como lo hicieron el viernes el ministro de la Defensa Vladimir Padrino López y el titular de Comunicación e Información Ernesto Villegas Poljak, al calificar respectivamente como “Locura” e “Insolente”, la amenaza de invasión a Venezuela proferida por el presidente de EEUU, Donald Trump.
Fue hace 115 años cuando el Presidente venezolano Cipriano Castro en su histórica proclama dijo que “La “insolente” planta del Extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria” al condenar el bloqueo naval desatado por Inglaterra, Italia, Francia, Holanda y Alemania para exigir el pago de la deuda externa de 40 millones de dólares contraída por Venezuela, deuda que las potencias europeas abultaron diciendo que era de 185 millones de dólares.
Y fue hace 72 años que la humanidad denunció como una “Locura” el genocidio perpetrado por EEUU que abrió las puertas al terror nuclear que hoy amenaza al mundo, al lanzar la primera bomba atómica sobre Hiroshima y 3 días después la segunda sobre Nagasaki, que segaron las vidas de más de 200 mil seres humanos y siguen matando miles más por efecto de la radiación que dejaron.
Pero hoy esas expresiones de insolencia y esos actos locura ya no tienen cabida en un mundo donde pueblos, gobiernos, líderes políticos e intelectuales decentes del planeta se niegan a aceptarlos, condenando con la voz de la justicia y el derecho, una amenaza tan grave como esa, que de concretarse tendría consecuencias impredecibles para la región y el resto del mundo.
Porque los pueblos y gobiernos que hoy son agredidos con expresiones insolentes como lo ha sido Venezuela, no las aceptan y responden con dignidad, por más que provengan del César del Imperio más poderos de la historia, así como tampoco Corea del Norte, Rusia, China y otras naciones están dispuestas a ser víctimas pasivas de acto de locura como lo fueron Hiroshima y Nagasaki y están dispuestos a responder de la misma manera.
Y esa actitud, serena pero firme de esos países amenazados por Trump, se presenta como la única forma de frenar los ímpetus belicistas de quien se la pasa amenazando a todo el mundo con el poder de fuego de la superpotencia que gobierna a medias, porque como dijo Malcolm X, el mártir negro estadounidense, defensor de sus hermanos de raza nacido con nombre de esclavo:
“La única cosa que respeta el poder, es el poder”.
Y son las armas del poder de la razón y la justicia las que hoy enfrentan el insolente Trump, que calla, atrapado y sin salida en el laberinto de su soberbia y prepotencia, mientras su bandada de “halcones”, responden con malabarismos de inútiles y burdas excusas tratando de justificar su injustificable amenaza.
Como la presentada por Mike Pompeo, el director de la nefasta CIA, quien dijo que “Venezuela pone en riesgo a los EEUU, porque los cubanos están allí, los rusos y también los iraníes y del grupo terrorista Hezbolah”.
O como la ofrecida por H. R. McMaster, consejero de seguridad de EEUU, quien afirmó que “Trump no descarta las opciones militares en Venezuela, porque le importan los derechos y la seguridad del pueblo venezolano”.
¡Más estupidez y cinismo, imposible!
Y es que no se pueden responder con argumentos tan ridículos y absurdos, carentes de soporte legal y sólido, como los presentados por esos dos alto funcionarios, que lo único que lograron con sus contradicciones, fue hundir aún más a su jefe en el abismo de la amoralidad y anti-ética que cayó por su insolencia y su locura.
Y es que no pueden evitar por mucho que se esfuercen los defensores del mandatario yanqui, callar las voces de la razón y la verdad de quienes como Padrino López y Villegas Poljak, respondieron a su amenaza calificándola respectivamente, como “Locura e “Insolencia”, ni tampoco la avalancha de demás respuestas que a la misma dieron juristas como el magistrado Maikel Moreno, Presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, quien entre otras verdades dijo que:
“El gobierno de EEUU se ha terminado de quitar la careta, y le ha enseñado al mundo sus verdaderas intenciones contra Venezuela. Es el momento de que el país, en un solo bloque, condene enérgicamente estas acciones y denuncie ante instancias internacionales, lo que no es más que la confesión imperial de invadir y secuestrar al país con las armas”.
Como las de dos intelectuales de la jerarquía moral y ética como el filósofo y lingüista Noam Chomsky y el periodista John Pilge, el primero al calificar las declaraciones de Trump como “chocantes y peligrosas. La mejor esperanza es, que los generales a su alrededor, que presumiblemente entienden las consecuencias, logren control controlarlo”
Por su parte, Pilge manifestó que “la amenaza de una agresión militar a Venezuela por ¨Donald Trump, es típica de las amenazas estadounidenses al mundo en los últimos 70 años”.
Es improbable que EEUU invada a Venezuela. Washington solo invade países indefensos, y Venezuela no está indefensa. Pero al menos, el mundo decente debe apoyarla ahora, que está sometida a una propaganda violenta, que es la guerra a través de los medios de comunicación”.
“Si Venezuela cae, -advirtió- la humanidad cae”.
¡Amarren a su loco! es el mejor consejo que el mundo puede darle al Imperio a sus 3 lacayos de Mercosur y a los 12 de la fracasada Cumbre de Lima, sucursal de la OEA, modernos fariseos que hipócritas y cínicos se rasgan las vestiduras rechazando la opción de Trump de invadir a Venezuela, mientras ilusos, sueñan, viendo miles de marines desembarcando en las costas venezolanas.
Y mientras los gobernantes de esos Estados vasallos extranjeros, sueltan a los 4 vientos su hipocresía y cinismo, los apátridas golpistas criollos de la MUD, cobardes y agazapados guardan silencio, no condenan a su amo, porque como aquellos quieren ver marines yanquis invadiendo a la Patria de Bolívar y de Chávez , la que hoy de la mano de Maduro y del pueblo volvió a derrotarlos.

14/08/2017 - 08:58 am