La OEA aún interviene en defensa de la vieja democracia de élites

Foto: OEA

Caracas, 27 Mar. AVN.- El 30 de abril de este año la OEA será casi septuagenaria, cumple 69 años de fundada y durante ese tiempo ha permanecido inalterable su defensa al vetusto concepto de democracia representativa, aunque la democracia protagónica y participativa caracterizan en la actualidad el resurgimiento en marcha de los pueblos en América Latina y El Caribe.

La pobreza, exclusión, impunidad, persecución, tortura y desapariciones forzadas registradas en las últimas décadas del siglo XX se justificaron con gobiernos concebidos precisamente por la democracia representativa que defiende, aún en pleno siglo XXI, la Organización de Estados Americanos (OEA). A casi 70 años de creada todavía uno de los propósitos del organismo es "promover y consolidar la democracia representativa" según reza uno de sus actuales principios rectores.

En 69 años ha pasado mucho. Han emergido mecanismos de participación ciudadana directa "para democratizar a las democracias formales a través de la democracia participativa" explica el antropólogo y abogado, Itzamná Ollantay, en un artículo publicado el 17 de agosto de 2015 por Telesur titulado: "Ante el agotamiento de la democracia representativa, urge mirar hacia las democracias suramericanas".

El concepto de democracia representativa que todavía defiende la OEA -y que usa la actual secretaría general del organismo como punta de lanza para exigir a sus países miembros "mayor democracia"- utiliza a la ciudadanía "como un elemento marginal, mera fuerza electoral y no política, cuya presencia se requerirá única y exclusivamente en el periodo electoral", explica el español Rafael Rubio Núñez, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y Doctor en Derecho Constitucional, citado en el artículo titulado "La democracia participativa en el constitucionalismo latinoamericano" escrito por Ricardo Vela Navarro para la edición 122 de la Nueva Revista de Política, Cultura y Arte de la Universidad de la Rioja de España, publicado en abril de 2009.

Vela Navarro, al igual que Ollantay, sostiene que Venezuela, Bolivia y Ecuador han sentado las bases para lo que denomina un "nuevo constitucionalismo latinoamericano", basado en la democracia participativa.

"Principalmente se plantean como exponentes de este nuevo hacer constitucional tres constituciones, recientemente aprobadas: la de Venezuela (diciembre de 1999), la de Ecuador (septiembre de 2008) y la de Bolivia (enero de 2009). Desde esta nueva corriente constitucionalista se plantean estos procesos de cambio como reformas que están sirviendo de mecanismos de emancipación" señaló Navarro.

Venezuela: El faro que ilumina la Patria Grande

Venezuela se convirtió en vanguardia de la democracia protagónica y participativa, después que el pueblo, haciendo uso de sus poderes creadores, forjó y aprobó en elecciones la nueva Constitución nacional que hoy rige al país suramericano.

En línea con el moderno principio de democracia participativa, Venezuela presentó reservas en los párrafos 1 y 6 de la Declaración de Quebec, realizada en Canadá en 2001. Esa reserva por parte de Venezuela fue semilla para el devenir de la democracia participativa en la región. La propuesta venezolana fue presentada por el Comandante Hugo Chávez.

En aquella ocasión en Quebec, Venezuela dejó sentada en la página 6 de la declaración final lo siguiente: "La delegación de Venezuela desea reservar su posición acerca de los párrafos 1 y 6 de la Declaración de Quebec, por cuanto a juicio de nuestro Gobierno la democracia debe ser entendida en su sentido más amplio y no únicamente en su carácter representativo. Entendemos que el ejercicio democrático abarca además la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones y en la gestión de gobierno, con miras a la construcción diaria de un proceso dirigido al desarrollo integral de la sociedad. Por ello, el Gobierno de Venezuela hubiese preferido, y así se solicitó en esta Cumbre, que en el texto de la Declaración quedase reflejado expresamente el carácter participativo de la democracia".

El experto internacional Sergio Rodríguez Gelfenstein, en su artículo titulado "Hoy el problema no es la OEA, es Almagro", escribió que esa posición asumida por el Comandante Chávez "sentaba un precedente y actuaba en consonancia con la nueva Constitución Política del país aprobada tan solo 16 meses antes".

Precisamente Rodríguez explica en su artículo que "en estos planteamientos y en el debate de cuál democracia se defiende, reside el trasfondo de la actuación reciente del secretario general Luis Almagro".

El pasado 14 de marzo de 2017, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, presentó un informe falseado e injerencista sobre la supuesta "realidad" de Venezuela con el objetivo de solicitar la suspensión del país del organismo.

Al respecto, Rodríguez alerta sobre el carácter intervencionista del informe y el peligro de Almagro como defensor de élites: "Almagro ha desatado con ímpetu su lealtad al norte anglosajón, dándole la espalda a América Latina y el Caribe pretendiendo de tal manera, transformarse en un adalid de esa democracia putrefacta que defiende la OEA".

27/03/2017 - 02:50 pm