La OEA no ha cambiado, sigue siendo un Ministerio de Colonias

La OEA no ha cambiado, persiste en su compulsivo accionar de psicópata asesino en serie especializado en cometer determinados crímenes, y el de su especialidad es dar Golpes de Estado como el asestado el lunes en su propio seno al Presidente y Vicepresidente del Consejo Permanente que habían frustrado otro de sus asesinatos, como fue su intento de linchar a la Revolución Bolivariana.
No puede evitarlo, pues lleva en su sangre los genes que heredó de su padre el imperio yanqui que se los transmitió al crear en 1948 a ese Frankenstein en Bogotá, ciudad que sirvió de laboratorios de su guerra sucia, en el marco de la Guerra Fría que libraba con la URSS, para con la excusa de la lucha contra el comunismo frenar los movimientos libertarios que surgían en la Patria Grande.
Fue a así, como a partir de entonces se convirtió en el verdugo de la región, ahogando en sangre a todo aquel clamor de libertad que se escuchara en América Latina y el Caribe, los que no obstante más de una vez, de la esperanza pasaron a la realidad, como Guatemala, República Dominicana, Haití, (donde pasó más de una vez) Chile, Venezuela, El Salvador, Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Pero nada ni nadie puede callar la voz ni apagar la luz de la Libertad que volvió a iluminar a la mayoría de sus pueblos, que de la mano de líderes progresistas y revolucionarios como Fidel, Chávez, Evo, Lula, Correa, Daniel, Fernández, Torrijos y otros más, recuperaron la perdida libertad y con buena voluntad trataron de corregir su genético error. Inútil la OEA padece un incurable mal.
Lo agravan el odio y la ira que obnubila las prepotentes y soberbias mentes de los gobernantes imperiales y sus vasallos, que socavadas por la miseria humana que las corroe. no pueden frenar su compulsivo accionar de asestar golpes de Estado y su demencial afán de destruir la Revolución Bolivariana, que cegados por el odio y la ira están llevando a la OEA a su desintegración.
El golpe de Estado del lunes contra el Presidente y Vicepresidente Pro-tempores del Consejo Permanente y embajadores de Bolivia y Haití ante la OEA; es señal inequívoca de que el error de una minoría de miembros de ese engendro del Imperio está por acabar con su propia vida, una muerte anunciada, un suicidio político, que más que un mal, sería un bien para la salud social de la región.
No deben cantar victoria como lo hicieron el lunes, creyendo que su maniobra es el preámbulo de un festín de buitres ya que, como aves rapaces, desde las ramas de los árboles se disponen a devorar su tan codiciada presa, la Revolución Bolivariana.
Se equivocan, como se equivocaron hace 15 años, un mes de abril como este, esos vasallos de EEUU como ellos, los dirigentes de la oposición golpista venezolana que se disponían a devorar al inédito y pacífico proyecto político e ideológico, magna creación de Chávez y espantados como buitres de las ramas, “volaron” en desbandada del Palacio de Miraflores huyendo de la furia del pueblo venezolano.
Porque lo que hicieron fue dar un Golpe de Estado, otro más de su amplio prontuario delictivo de golpistas de oficio, como lo denunció el embajador de Venezuela, Samuel Moncada al abandonar el lunes la sede de la OEA.
“Esta sesión -dijo- se hizo sin nuestro consentimiento. (como lo establece la Carta fundamental de la OEA) Se hizo violentando los procedimientos de una reunión donde se dio un “golpe de Estado” al embajador presidente del Consejo Permanente (Diego Pary, de Bolivia). Se está engañando a la opinión pública mundial. Esto no tiene ningún valor y quiero que el mundo lo sepa.”
Lo mismo hizo Pary, quien denunció la usurpación de su cargo por parte de Honduras. Este Consejo es ilegal, y lo que se ha hecho en la OEA -dijo- es dar un dar un “golpe institucional” por la sesión convocada en desconocimiento de mi status como presidente y que 12 países resolvieron (en minoría sin contar con el quuron legalmente exigido) retomaron la sesión.
Los presidentes Maduro de Venezuela y Morales de Bolivia condenaron igualmente la maniobra fascista manifestando que la OEA sigue siendo el Ministerio de Colonia de los EEUU.
Nunca dejaron de serlo, de allí que víctimas de su odio e ira compulsivos con una acto írrito a todas luces están llevan al foro a su desintegración, engendro de los laboratorios de la guerra sucia del Imperio, cuyo único destino es el basurero de la historia.

04/04/2017 - 05:14 am