2016: año de derrotas para el imperio y sus secuaces en Siria y Venezuela

2016 fue un año de humillantes derrotas para EEUU y sus lacayos europeos y reyezuelos y jeques árabes que trataron de derrocar al presidente Al-Assad en Siria, lo mismo que para la caterva de fascistas de la MUD que junto con otros cachorros extranjeros del Imperio y la prensa asalariada intentaron derrocar al presidente-obrero Nicolás Maduro en Venezuela.
El mundo fue testigo de la gran victoria alcanzada este mes de diciembre por el ejércitos sirio y sus aliados rusos, iraníes y libaneses de Hezbolá en la sangrienta batalla de Alepo sobre las hordas mercenarias armadas, financiadas y entrenadas por los gobiernos estadounidenses, de la UE de Arabia Saudí y otros países árabes que tras 4 años de lucha finalmente se rindieron.
Simultáneamente en Venezuela, el gobierno bolivariano, de la mano del pueblo y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, también el último mes del año conquistaron otro resonante triunfo en la guerra monetaria que en el marco del golpe de Estado continuado, adelantan EEUU y sus vasallos, los apátridas criollos y sus cómplices extranjeros desde hace diecisiete años.
Han sido dos batallas decisivas conquistadas a costa de sangre, sudor y lágrimas por dos pueblos hermanos en desigual lucha contra la superpotencia yanqui y sus aliados, que tan seguros estaban de su triunfo que olvidaron o ignoraron lo que Bolívar afirmó hace dos siglos al decir que:
“Por fortuna se ha visto con frecuencia a un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos.”
Y sus palabras cobraron hoy vigencia, cuando esos 2 pueblos de hombres libres vencieron a esa horda de modernos bárbaros que confiados en la fuerza del dinero y de las armas llegaron a pensar que sería fácil conquistar a Venezuela con un “golpe suave” como lo dieron en Brasil, Honduras y Paraguay y a Siria con una sangrienta guerra como las que desataron contra Irak, Libia y Afganistán.
Contra Siria, EEUU y sus secuaces europeos y árabes lanzaron un ejército de mercenarios a los que suministraron las más letales armas y que con apoyo de sus aviones y centenares de asesores militares llegaron a ocupar la mayor parte del país y lo hubieran ocupado todo, de no ser por la oportuna ayuda militar solicitada por Al Assad a Rusia, Irán y combatientes de Hezbolá.
Ello cambió el curso de la guerra cuando el ejército sirio y sus aliados reconquistaron la mayor parte del territorio perdido, en una lucha que ha cobrado millones de vidas inocentes, de heridos y de desplazados que escaparon de la muerte huyendo en frágiles embarcaciones, murieron muchos de ellos en la travesía y a los que sobrevivieron, le niegan refugio los mismos que causaron la guerra.
Pero como afirma el sabio y viejo refrán: “Quien siembra vientos cosecha tempestades” y los invasores yanquis y sus lacayos europeos y árabes cosecharon las tormentas del fracaso tras cinco años de guerra cuando hace pocas horas, los sanguinarios mercenarios que entrenaron, financiaron y armaron para conquistar Siria fueron derrotados en la decisiva e histórica y batalla de Alepo.
Un gran fracaso para el Imperio y para Barack Obama, el Premio Nobel de la Paz que hace la guerra, quien a menos de un mes para dejar la presidencia, pretende antes de irse prolongar la agonía de la aventura bélica que lanzó contra Siria y vengarse de Rusia y de Irán atizando sus casi apagadas llamas abriendo nuevos frentes de batalla con nuevos mercenarios en una guerra que aun no termina.
La misma suerte de los mercenarios que EEUU y sus secuaces europeos y árabes lanzaron a la sangrienta guerra contra Al-Assad, corrieron este mes en Venezuela los lacayos criollos y extranjeros que lanzaron la guerra monetaria, componente de la guerra económica, política y financiera que en el marco del golpe de Estado continuado adelanta el Imperio contra Nicolás Maduro.
El pueblo le llama “palo cochinero” por lo contundente del golpe asestado a esa caterva de traidores que desde la mal oliente “charca” de la mal llamada Mesa de la Unidad Democrática, fragmentada y a punto de desaparecer autodestruida por la ambición de sus dirigentes, liderados por un cadáver político viviente y un grupo de jóvenes discípulos de Hitler y el Sionismo
Fue la magistral jugada realizada por el Presidente-Obrero en el tablero del ajedrez monetario la que terminó dando jaque mate a esos tahúres que habían secuestrado miles de millones de billetes de 100 bolívares, al sacarlo sorpresivamente de circulación y aumentando el cono monetario con billetes de mayor denominación y monedas de 100, 50 y 20 bolívares llevándolos a la bancarrota.
Los golpistas sabotearon el traslado de los nuevos billetes, tratando de ganar tiempo para depositar en los bancos del país los billetes secuestrados que se hallaban en Europa y Colombia, desviando de la ruta los vuelos charter que los traían al país, acción que provocó gran malestar en la población que los había depositado en los bancos para recibir los nuevos billetes.
Maduro contraatacó cerrando la frontera con Colombia y Brasil y prolongando la validez temporal del billete de cien hasta el 2 de enero, mientras simultáneamente rompía el cerco colocado a los aviones que traían los nuevos billetes que comenzaron a llegar al aeropuerto de Maiquetía, estimándose que en los próximos días llegue el resto de la flota de los vuelos “charters” contratados.
El cierre de la frontera, fue éxito, ya que en las trochas fueron incautados por efectivos militares venezolanos decenas de millones de billetes de cien bolívares que tenían en su poder los generadores de la guerra monetaria y que habían sido sacados de almacenes, viviendas y casas de cambio de las poblaciones fronterizas de Brasil y Colombia para cambiar en Venezuela por la nueva moneda.
Pero estaba por desatarse la fase final del golpe de Estado que en el marco de la guerra monetaria tenían el encargo de asestar los lacayos de la MUD en Venezuela, siguiendo las instrucciones que a través de sus agentes, los corruptos, saqueadores de bancos y ex militares traidores autoexiliados en Miami había planificado EEUU.
Fue una orgía de violencia, una avalancha de disturbios acompañados de saqueos, incendios y destrucción de comercios y viviendas los que estremecieron el viernes, sábado y domingo pasados a nueve pueblos y ciudades venezolanas, varios de ellas ubicadas en Estados fronterizos con Colombia y Brasil, lo que evidencia su deliberada y maligna planificación .
Los hechos se registraron en los estados Apure, Anzoátegui, Aragua, Barinas, Falcón, Táchira, Zulia y Bolívar, siendo este último donde tuvieron lugar los más violentos, pero gracias a la oportuna respuesta de las autoridades que pusieron fin a los mismos con la detención de centenares de violentos, hoy reina completa tranquilidad y paz en todos ellos y el resto del país.
En opinión de muchos analistas, la victoria revolucionaria, fue “El canto del Cisne”, el suicidio político de los golpista concentrados en la MUD, cuyos dirigentes, desesperados por la derrota sufrida en la Guerra monetaria, se arrojaron al abismo del fracaso, lanzando a sus violentos a la calle, como lo hicieron López, Ledesma y María Corina con “La Salida”, tratando de incendiar a toda Venezuela.
Se quedaron con las ganas, ya que su siniestro plan no dio el resultado que ellos esperaban como también su amo, que agazapado “como caimán en boca de caño”, pensaba que su violencia iba a ser respondida con violencia por parte del gobierno venezolano y entonces intervenir militarmente con el pretexto de “pacificar al país” devastado por la guerra fratricida que soñaban.
Se actuó de manera diferente, serena pero firme, no como se hizo en la Cuarta República en 1989 durante “El Caracazo”, que se masacró a un pueblo que sufría miseria, pobreza y hambre de verdad, muy diferente a esa horda de vándalos que en vez de comida, robaron bancos, licorerías, caucheras, salones de belleza, tiendas de electrodomésticos, menos alimentos.
Cuatrocientos veinte y cuatro (424) fueron aprehendidos por las autoridades, anunció la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz, de ellos, trescientos treinta y ocho (338) fueron presentados en tribunales, de los cuales, doscientos treinta y tres (233) fueron privados de libertad, imputados por los delitos de hurto calificado y agravado, agavillamiento, instigación a la desobediencia de las leyes y a la devastación y el saqueo.”
“Setenta y nueve (79),-finalizó diciendo la alta autoridad del gobierno revolucionario- tienen presentación periódica ante tribunales, dieciséis (16) con libertad plena y una (1) con arresto domiciliario,” medidas que demuestran que el despacho a su cargo actuó ajustado plenamente a las leyes y en completo respeto a los DDHH.
La victoria del presidente Bashar Al-Assad de Siria, qie derrotó en Alepo a los mercenarios de EEUU y sus cómplices europeos y árabes en la larga y sangrienta batalla de una guerra de cinco años, y el resonante triunfo de Nicolás Maduro Moros de Venezuela, en la guerra monetaria desatada por el Imperio y sus vasallos criollos y extranjeros confirma lo que Bolívar dijo hace 2 siglos, al afirmar que:
“Por fortuna, se ha visto con frecuencia a un puñado de hombres libres vencer a imperios poderosos.”
Y eso fue lo que hicieron en Alepo el ejército sirio de Bashar Al-Assad, con el apoyo de Rusia, Irán y los combatientes de Hezbolá y en Venezuela Nicolás Maduro, de la mano del pueblo y del “Ejército venezolano Forjador de Libertades”, cuyos soldados son hijos del mismo pueblo, al derrotar en la Guerra Económica a EEUU, a sus vasallos criollos de la MUD y a sus lacayos extranjeros.
Pero la guerra contra Siria y Venezuela no ha terminado, porque el Imperio es rencoroso y vengativo, por lo que, como aconsejó Chávez, el eterno y supremo comandante, “no hay que dormirse sobre los laureles del triunfo y mantenerse alertas”, porque EEUU, a pesar de sus derrotas puede atacar de nuevo junto con su caterva de vasallos europeos y árabes y sus sanguinarios mercenarios.

23/12/2016 - 04:54 am