Francisco le asestó el golpe final al Capitalismo en la Nochebuena

A EEUU le llegó el comienzo del fin de sus días como el más poderoso imperio de la historia, y le ha correspondido al Papa que tomó el nombre de Francisco, el más humilde de los santos, asestarle en Nochebuena, el golpe de gracia, al denunciar la perversidad del Capitalismo que allí rige, con su ambición, codicia, consumismo desbordado y demás vicios con que la superpotencia contaminó al mundo.
EEUU, que como todos los imperios tuvo su época de esplendor gracias al saqueo de las riquezas y explotación de los pueblos que ha sojuzgado con sus guerras de conquista, ha entrado en un proceso de degradación política, económica y moral irreversible, por la inviabilidad de ese sistema que el Sumo Pontífice ha venido denunciando y condenando en las giras que realiza por el mundo.
Lo hizo el martes pasado desde el Vaticano, en la Basílica de San Pedro, ante la multitud de fieles que asistían a la tradicional Misa del Gallo, al condenar a EEUU, sin nombrarlo, ya que el mundo lo reconoce como autor de la avalancha de violencia, destrucción desatada y muerte en Medio Oriente, y también por terrorismo que en respuesta a ese genocidio se ha desencadenado en Europa
“La violencia extremista que tiene lugar en Europa y Medio Oriente es culpa del “Dios Dinero”. El materialismo tomó como rehén a la Navidad y el consumismo desmedido opaca la luz de Dios y ciega a muchos de las necesidades de los hambrientos, los migrantes y los afectados por la guerra”, dijo.
“Una economía global despiadada lleva a las personas marginadas a la violencia. Si queremos celebrar la verdadera Navidad contemplemos este signo: la sencillez más frágil de un niño recién nacido, la dulzura al verlo recostado, la ternura de los pañales que lo cubren. Allí está Dios.”
“El terrorismo crece cuando no existe más opción, y esto será así mientras la economía mundial tenga como centro al Dios dinero en lugar del hombre. Mantener el dinero como eje principal de la economía mundial es terrorismo fundamental contra toda la humanidad.”
Lo hizo también en noviembre, en la clausura del III Encuentro de los Movimientos Populares celebrado en Roma, evento donde habló sobre “las nefastas consecuencias que para la humanidad tiene el sistema Capitalista, modelo que centra sus prioridades sobre lo material y que deja a un lado al ser humano.”
“¿Quién gobierna entonces?, se pregunto y de inmediato se respondió: “el Dinero.” ¿Cómo gobierna?: con el látigo del miedo, de la inequidad, de la violencia económica, social, cultural y militar que engendra más violencia en una espiral descendente que parece no acabar jamás.”
“Ese mal se evidencia en que grandes sumas de dinero, convertidos por algunos en “un ídolo”, son destinadas a salvar bancos, mientras “una milésima parte” es asignada para obras sociales, como el rescate y atención a refugiados e inmigrantes.”
“Se produce la bancarrota de un banco, y de inmediato aparecen sumas escandalosas para salvarlo, pero cuando se produce esta “bancarrota de la humanidad”, no hay casi ni una milésima parte para salvar a esos hermanos que sufren tanto.”
Francisco, lo dijo en clara alusión a las decenas de miles de familias españolas desahuciadas por los bancos tras ejecutar las hipotecas que tenían sobre sus viviendas y que al no poder pagar el jefe de la casa las altas cuotas e interés por haber perdido su trabajo, fueron lanzadas a la calles, lo que generó miles de suicidios entre los afectados por tan vil medida.
Ha sido firme y consistente en su denuncia desde el mismo momento en que fue designado como máxima autoridad de la Iglesia católica y dio inicio a sus giras por América del Sur.
Fue en Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, donde el 9 de lulio de 2’015, donde denunció por primera vez ante el mundo la malignidad del Capitalismo, que explota, sojuzga, mata con sus guerras de conquista, desbordado consumismo y codicia y ambición que están llevando a su fin al imperio donde rige después de 240 años como generador de violencia, destrucción y muerte.
Allí en Bolivia, “La hija preferida de Bolívar, El Libertador”, dirigiéndose a decenas de miles de trabajadores durante su encuentro con Los Movimientos Populares, el Sumo Pontífice dijo:
“Digámoslo sin miedo: queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras.”
“Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos…Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana Madre Tierra, como decía San Francisco.”…
Se está castigando a la Tierra, a los pueblos y las personas de un modo salvaje. Y detrás de tanto dolor, tanta muerte y destrucción, se huele el tufo de eso que Basilio de Cesárea llamaba “El Estiércol del Diablo.” La ambición desenfrenada de dinero que gobierna. Ese es el Estiércol del Diablo.”
“El servicio para el bien común queda relegado cuando el Capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad interhumana, enfrenta pueblo contra pueblo y, como vemos, incluso pone en riesgo esta nuestra casa común.”…
Mas adelante, en su discurso, Francisco coincidió con el humanismo que promueve en Venezuela la Revolución Bolivariana, magna obra creación de Chávez y su lucha por defender y consolidar la dignidad y soberanía conquistada, al señalar que:
“Los gobiernos que asumen como propia la tarea de poner la economía al servicio de los pueblos deben promover el fortalecimiento, mejoramiento, coordinación y expansión de estas formas de economía popular y producción comunitaria.”
Los pueblos del mundo quieren ser artífices de su propio destino. Quieren transitar en paz su marcha hacia la justicia. No quieren tutelajes ni injerencias donde el más fuerte subordina al más débil. Quieren que su cultura, su idioma, sus procesos sociales y tradiciones religiosas sean respetados.”
“Ningún poder fáctico o constituido tiene derecho a privar a los países pobres del pleno ejercicio de su soberanía y, cuando lo hacen, vemos nuevas formas de colonialismo que afectan seriamente las posibilidades de paz y de justicia porque “la paz se fundamenta no solo en el respeto de los derechos del hombre, sino también en los derechos de los pueblos, particularmente el derecho a la independencia.”
“A pesar de estos avances, todavía subsisten factores que atentan contra este desarrollo humano equitativo y coartan la soberanía de la Patria Grande y otras latitudes del planeta.”
“El nuevo Colonialismo adopta diversas fachadas. A veces es el poder anónimo del “Ídolo Dinero”, corporaciones, prestamistas, algunos tratados denominados “de libre comercio” y la imposición de medidas de “austeridad” que siempre ajustan el cinturón de los trabajadores y de los pobres.”…
“Del mismo modo, la concentración monopólica de los medios de comunicación social que pretende imponer pautas alienantes de consumo y cierta uniformidad cultural es otra de las formas que adopta el nuevo colonialismo”…
“Para finalizar, quisiera decirles nuevamente: El futuro de la humanidad no está únicamente en las manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las élites.”
“Está fundamentalmente en manos del pueblo; en su capacidad de organizar y también en sus manos que riegan con humildad y convicción este proceso de cambio.”
Un futuro que en Venezuela ha hecho presente y realidad por la Revolución Bolivariana iniciada por Chávez y continuada por Maduro, herederos de su legado a través de las decenas de misiones sociales que están dando el mayor grado de felicidad posible al pueblo, como aspira el Papa, cuando al continuar hablando a la multitud que lo escuchaba en Santa Cruz de la Sierra les dijo:
“Los acompaño. Y cada uno Digamos juntos desde el corazón:“Ninguna familia sin vivienda, Ningún campesino sin tierra, Ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ningún pueblo sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez.”…
“Y, por favor, les pido que recen por mí. Y si alguno de ustedes no puede rezar, con todo respeto le pido que me piense bien y me mande una buena onda.”
Por algo el Sumo Pontífice pidió una oración para él. Algo sabe, que no quiso decir, pero todos sabemos por qué. Y es que con su denuncia ha provocado la ira de un monstruo poderoso que no perdona ni tiene clemencia con quien ose denunciar sus crímenes y orientar a los pueblos del planeta para sacudirse de su yugo, de librarse de sus largas y afiladas garras.
Porque Francisco, el Papa que tomó el nombre del más humilde de los santos, San Francisco de Asís corre peligro, porque quieren callar su voz, silenciar su mensaje, que es el mismo de todos los mártires que denunciaron al Capitalismo Salvaje y a los valientes que hoy siguen denunciando al Sistema, su modelo, el Neoliberalismo y los vicios del consumismo, la ambición y la codicia.
Pero no podrán callarlo, porque se les acabó el tiempo.. “Porque esta gran humanidad ha dicho “basta” y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.”
Y, porque “Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera.”

28/12/2016 - 11:56 am