En fracaso terminó el sueño de poder de Ramos Allup y Borges

Es bien sabido que “Quien mal anda mal acaba” y por ello naufragó en la Asamblea Nacional declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia, el sueño de poder que navegó en las enfermas mentes de Henry Ramos Allup y Julio Borges, corroídas por el trastorno delirante de Delirio de Grandeza que los llevó a la búsqueda del poder sin importar que violaban leyes, normas éticas y principios morales.
En la elaboración y aprobación de ilegítimos e ilegales proyectos de ley, se pasó todo un año la AN presidida por HRA, quien tan empecinado estaba en la ejecución del irracional plan desestabilizador diseñó y cuyo objetivo era derrocar al Presidente Nicolás Maduro, que se venció su mandato montando burdas trampas que fueron neutralizadas a tiempo por los revolucionarios.
Y sin cumplir con la promesa que hizo al decir que en 6 meses Maduro estaría fuera de la Presidencia, y frustrado, lamiéndose las heridas del fracaso le entregó la presidencia de la AN a Borges, quien el lunes, a 4 días asumir el cargo, cometió el error de promover y lograr la aprobación del írrito acuerdo que declaró el “abandono del cargo” por el mandatario.
Un acto que puso al descubierto la miseria humana que socava las perversas mentes de ese par de megalómanos, quienes soñaban mediante esa inconstitucional maniobra política varias veces intentada, sustituir al presidente Maduro, es decir, ocupar, nada más y nada menos, que la primera magistratura del país.
Ilusión de enajenados, ya que Maduro abandonó en ningún momento sus responsabilidades de jefe de Estado, todo lo contrario, se dedicó a implementar medidas políticas, económicas, financieras, monetarias y sociales en beneficio del pueblo llamadas a conjurar la grave crisis que en esas áreas afecta al país, inducida por EEUU y aplicada por sus lacayos criollos y extranjeros.

Además, el Parlamento no puede, legalmente aprobar una medida como esa, pues la Carta Magna establece que la única instancia de poder facultada para ello es el Tribunal Supremo de Justicia, según el Art. 233 que textualmente expresa:
“Serán faltas absolutas del Presidente o Presidenta de la República su muerte, su renuncia o su destitución decretada por sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, su incapacidad física o mental permanente certificada por una junta designada por el Tribunal Supremo de Justicia y con aprobación de la Asamblea Nacional, el abandono del cargo, declarado como tal por la Asamblea Nacional, así como la revocación popular de su mandato.”
Y como no se ha dado ninguna de las situación, la maniobra carece de validez y por lo tanto es nulo el ilegal e ilegitimo acuerdo aprobado por los diputados de la MUD, considerada la maniobra desestabilizadora, un golpe de Estado contra Nicolás Maduro, legítimo Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, electo por el voto del pueblo.
Las reacciones ante tan irracional maniobra golpista no se hicieron esperar y fue el Tribunal Supremo de Justicia el primero en hacerlo este lunes, según señala una información de la Agencia Venezolana de Noticias, -AVN- al instar a la AN que se encuentra en desacato, “a abstenerse de tomar decisiones fuera de las atribuciones que la Constitución otorga al Poder Legislativo”
“A través de un pronunciamiento difundido este lunes, -destaca la nota- el TSU reafirmó la postura expresada en la sentencia número 948 de la Sala Constitucional del 15 de noviembre de 2016, en la cual ordenó a la Asamblea Nacional no proseguir con la declaratoria de la supuesta responsabilidad política contra el Presidente de la República, Nicolás Maduro, no contemplada en el marco constitucional vigente”
“Al respecto el Poder Judicial exhortó a los diputados y diputadas, a no convocar y realizar “actos que alteren el orden público, así como otras actuaciones al margen de los derechos constitucionales y del orden jurídico.”
Finaliza la información señalando que “ en la misma sentencia el TSJ hace un llamado al diálogo como vía para dirimir diferencias políticas “en función de garantizar la construcción de una sociedad justa y amante de la paz y de procurar la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo.”
Otra nota de la misma agencia, informa que el diputado Héctor Rodríguez, jefe del Bloque de la Patria, solicitó este martes al TSJ, anular la sesión realizada por la AN el lunes 9 de enero, en la que la mayoría de derecha declaró el supuesto abandono del cargo del Presidente de la República Nicolás Maduro, quien se encuentra en plenas funciones de acuerdo a lo establecido en la Constitución.”
“Rodríguez observó que es absurdo, en vista de que es público y notorio, en vista de que el mandatario nacional está en pleno y absoluto ejercicio de sus funciones constitucionales.”
“En el recurso presentado por el parlamentario, también se solicitó que se establezca la responsabilidad de los diputados que aprobaron la declaratoria contra el Presidente por estar fuera del marco legal.”
“No son los órganos legislativos los responsables de evaluar o valorar si les gusta o no les gusta la gestión de un gobernante. Es un lógica absurda que pone en riesgo la estabilidad política de un país (…) Por eso, (denunció) están claramente incumpliendo, violando e intentando un golpe de Estado.”
“Los diputados de la Patria, -había señalado Rodríguez al iniciar su declaraciones a la prensa- venimos a introducir este recurso contra la directiva de la Asamblea Nacional, contra la AN por acción, inconstitucional (…) de ayer lunes (,,,) en su continua acción inconstitucional, golpista en su intento permanente de desestabilizar la paz de país.”
“Rodríguez, -concluye la nota- hizo además la salvedad, de que además, la AN se mantiene en desacato y por lo tanto ninguno de sus actos tiene algún tipo de validez política. Es tiempo de responsabilidad, de respeto a los órganos del Estado. Es tiempo de sumar fuerzas para resolver los problemas de los venezolanos.”
Y mientras el pueblo, de la mano de Maduro en el gobierno y demás instituciones del Estado prosiguen su marcha hacia el futuro de paz, amor y bienestar común que se han trazado, Henry Ramos Allup y Julio Borges, dos megalómanos solitarios que soñaron alcanzar el poder a través de un Golpe de Estado Parlamentario, se lamen las heridas del fracaso en su camino al basurero de la historia.

12/01/2017 - 08:28 am