Trump y Le Pen amenazan la paz mundial como lo hizo la MUD en Venezuela

Sucede a veces que los planes de mentes perversas como las de Donald Trump en EEUU y Marine Le Pen en Francia, así triunfen inicialmente, se vuelven al final como bumerang contra sus autores para bien de sus pueblos y la humanidad, como sucedió con el fracasado golpe de Estado continuado desatado por el Imperio yanqui en Venezuela con sus lacayos de la MUD y extranjeros.
Esa dúo de fascistas desbordados, se presentan hoy en el escenario político, económico y social internacional como fieras predadoras que amenazan con devorar normas y principios que rigen a la sociedad mundial y hundir al planeta en los abismos de una conflagración nuclear que terminaría dejándolo vagar eternamente por el Cosmos vacío, sin ningún vestigio de vida.
Nunca antes, desde el pasado siglo, cuando la Alemania Nazi y la Italia fascista, hasta hoy, que el capitalista imperio yanqui y sus secuaces intentan adueñarse del mundo, la humanidad afrontaba un peligro tan grave como hoy, amenazada por los anti-valores que representan el mandatario yanqui y la política francesa, como lo fueron hasta hace poco los golpistas venezolanos de la MUD.
Trump y Le Pen, desde sus respectivas posiciones de poder se erigen con sus brutales medidas, promesas electorales e ilegales e ilegítimos decretos, como profetas que prometen un paraíso terrenal pero que detrás de su fachada oculta un infierno cuyas llamas envolverían inicialmente a los pueblos de EEUU, Francia, el Europa, Latinoamérica el Caribe y el resto del planeta.
El prepotente y soberbio presidente estadounidense, con su obsoleta política proteccionista e ilegales medidas racistas, anti-religiosas y económicas ha sembrado temor y preocupación en su pueblo y en gobiernos y pueblos del resto del mundo, que indignados han respondido condenándolas en declaraciones oficiales, acciones judiciales y multitudinarias manifestaciones.
La construcción de un muro en la frontera con México; la obligación a los fabricantes estadounidenses de autos que los construyen en el extranjero, de hacerlo en EEUU; la prohibición de entrada al país a ciudadanos de 7 países musulmanes por considerarlos terroristas y la libertad para torturar, son solo algunas de esas medidas violatorias del orden jurídico y moral nacional e internacional.
La candidata presidencial ultraderechista francesa sigue la misma agenda xenófoba, racista y anti-musulmana de Trump, pues pretende, como lo reiteró el sábado con su discurso en Lyon, asestar una nueva puñalada a la UE, como lo sería un “Fraexit”, versión gala del británico “Brexit”, al que le seguirían por “Efecto Dominó” el resto de los países de la Unión Europea.
Desastre social que no pasó en Venezuela gracias a la heroica resistencia de un pueblo y de la FANB, que de la mano de sus líderes, Chávez y Maduro hicieron fracasar una de las más viles y cobardes agresiones desatadas en la historia de la Patria Grande contra un proceso revolucionario surgido del pueblo y consolidado por casi una veintena de transparentes procesos comiciales.
Se dio en el marco de una conjura organizada por Washington para quitarse esa “piedra en el zapato” que obstaculizaba sus planes de reconquista de América Latina y el Caribe, el feudo perdido por culpa de la Revolución Bolivariana, cuyo ejemplo libertario siguieron otros pueblos que de la mano de otros líderes progresistas y revoluciónarios cambiaron el mapa político y social de la región.
En el país, su ejecución estuvo a cargo de vasallos criollos; en Europa, por parlamentarios y los medios mercenarios; en EEUU, desde Miami, por la “gusanera” venezolana; en Colombia por ex presidentes “alacranes” y desde la OEA por Almagro y su coro de embajadores de regímenes fascistas surgidos de golpes de Estado parlamentarios y comicios promovidos y financiados por el Imperio.
Un coctel desestabilizador que incluyó desde el tradicional y sangriento “Coup d´Etat” que Curzio Malaparte abordó en su obra, Técnica del Golpe de Éstado, hasta el “Golpe suave” y sus componentes de guerra mediática, económica, política y monetaria, creación de Ned Sharp, que llevó al derrocamiento de varios gobiernos democráticos en Europa, Asia y América Latina.
Comenzó con el golpe del 11-A en 2002 que derrocó a Chávez dejando decenas de muertos y un sabotaje petrolero que paralizó el transporte automotor terrestre, acompañado de un boicot marítimo y aéreo, bancario que dejó sin Navidad a los niños y sin gas a las cocinas por lo que las amas de casa debieron usar trozos de madera y viejos muebles para poder preparar la comida.
Le siguió una invasión de mercenarios colombianos cuya misión era asesinar a Chávez y que fueron capturados antes de llevarla a cabo, en una hacienda de El Hatillo, propiedad de un golpista cubano-venezolano, perdonados y puestos en libertad gracias al magnánimo y noble gesto del eterno y supremo comandante, pero que malagradecidos, volvieron a infiltrarse para derrocar a Maduro.
A la anterior le sucedió otra fase del proceso desestabilizador, esta vez contra el Presidente-Obrero a raíz de su triunfo electoral sobre Capriles Radonsky en abril de 2013, quien dominado por la ira y el odio ordenó a sus violentes lanzarse a las calles para “sacarse la arrechera” de la derrota, criminal llamado que dejó 11 muertos, entre ellos una mujer y 2 niños venezolanos.
En febrero de 2014 tuvo lugar la más sangrienta etapa de la conspiración contrarrevolucionaria, conocida como “La Salida”, liderada por Leopoldo López, María “Mentira” Machado y Antonio Ledezma cuyas Guarimbas incendiarias y barricadas asesinas segaron 43 vidas, la de 2 motorizados entre ellas, degollados por “guayas” tendidas por esos terroristas en calles y avenidas.
Los que talaron miles de árboles, incendiaron bosques, bibliotecas, camiones-cisternas llenos de combustible, ambulancias, patrullas policiales y de hospitales, un kínder con 89 bebés en su interior, estaciones del Metro y Metrobuses cuyos conductores sufrieron graves quemaduras y dañaron plazas y edificios , pero a pesar de provocar tanta violencia, destrucción y muerte, fracasaron.
Fue entonces cuando EEUU viendo que el andamiaje terrorista y desestabilizador había fallado ante la serena actitud del pueblo, gobierno y Fuerza Armada y Policía Nacional bolivarianas que no cayeron en esa celada colocada para que respondieran con más violencia y muerte para así justificar la intervención armada del Imperio, decidió cambiar de táctica, mas no de estrategia.
Entró en acción el fallido “Golpe suave” y parlamentario desde la Asamblea Nacional, dirigido por Ramos Allup, fósil e insepulto cadáver político de la Cuarta República que prometió derrocar a Maduro en seis (6) meses, pero se cumplió el plazo y el Presidente-Obrero sigue gobernando a pesar de la ridícula, ilegal e ilegítima Resolución de la AN, según la cual había abandonado el cargo.
Contrariado por el fracaso de sus incapaces súbditos y consciente del peligro que para su proyecto desestabilizador constituía el diálogo acordado en busca de una solución al conflicto social desatado por la MUD constituía para su proyecto desestabilizador, Obama, el Premio Nobel de la Paz que hizo la guerra durante los 8 años de su mandato, envió Thomas Shannon a Caracas.
Fue en la embajada de EEUU donde Shannon convocó a los apátridas vasallos de la MUD para ordenarles que no participaran en las conversaciones, ya que de culminar las mismas en acuerdo los comprometería a poner fin a sus acciones golpistas, echando por tierra la conjura en la que el Imperio había invertido miles de millones de dólares, así que en principio se acordó boicotearlas.
Se trató del mismo guión, la misma táctica dilatoria que hoy utiliza en las Cumbres de “Paz” en Ginebra para obstruir y dilatar el diálogo mientras se inventan nuevas formas de violencia en Siria para derrocar a Al-Assad la que EEUU usó en Venezuela en su fallido intento por salvar del fracaso el golpe de Estado continuado,
Lo trataron de mantener vivo los “duros” de la oposición liderados por Capriles y Corina con la violencia callejera anunciando multitudinarias manifestaciones como “la Toma de Caracas”, “La toma de Venezuela” y “tomas por sorpresa” de instituciones oficiales” que como ellos, fueron escuálidas marchas realizadas en sus reductos del Este y Sudeste de Caracas y otras ciudades.
No aceptaron esa hermosa propuesta de paz y armonía a la que insistentemente convocó Maduro durante años con el respaldo del pueblo venezolano y la comunidad internacional y que en principio dijo si la MUD y a la que se unieron como mediadores del diálogo el Papa Francisco y los ex presidentes Torrijos de Panamá; Fernández de Rep. Dominicana y Rodríguez Zapatero de España.
Pero falsos como son los golpistas, por mandato de su amo, solo asistieron a la primera cita y luego se ausentaron negándose una vez más a la convivencia pacífica y prefirieron como último recurso la confrontación en oposición al diálogo, garrafal error que llevó a su fin de una conjura que para bien de la patria terminó en fracaso.
Hoy pueden verse flotando los restos del naufragio de la MUD hecha pedazos por la adicción al golpismo de sus dirigentes, que tras el circunstancial triunfo comicial parlamentario del 6-D aprobaron ese y otros e ilegales decretos y resoluciones y cometieron el fraude electoral que hizo al CNE, por orden de 4 tribunales penales suspender el referendo revocatorio presidencial.
Tan cegadas estaban por el odio y la ira de la miseria humana que socava sus mentes, que no se dieron cuenta de lo inútil de su intento de derrocar al presidente Maduro, hijo político y heredero del legado libertario de Chávez, el eterno y supremo comandante que cuenta con el apoyo del pueblo y de la FANB hicieron fracasar sus nefastos planes dirigidos a destruir la Revolución Bolivariana.
Porque, como dijo Cicerón hace más de 2.000 años: “Casi siempre, a las acciones de los malvados las persigue primeramente la sospecha, luego el rumor y la voz pública, la acusación después y, finalmente la justicia.”
Y eso es precisamente lo que le está ocurriendo a Donald Trump, a Marine Le Pen y a esa caterva de traidores y apátridas criollos de la MUD siglas que en inglés dicen lo que es: mugre, suciedad, lodo, inmundicia y todo lo moralmente nauseabundo que es para el mundo violar principios, normas y valores que rigen a la sociedad humana.
Y es que, como Horacio dijo: La justicia aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera.”
No solo la alcanzó, sino que también la propia MUD se hizo a sí misma pedazos, se suicidó políticamente, víctima de la ambición, codicia y compulsivo afán de poder de sus dirigentes y de sus seguidores de la oligarquía criolla cuya anarquía los llevó a confrontarse entre ellos mismos, asentándose entre sí traperas puñaladas de frente y por la espalda.
Y hoy solo quedan restos del naufragio de la Mesa de la Unidad Democrática que nunca lo fue, flotando sobre el mar de la nada, mientras los sobrevivientes de ese siniestro proyecto golpista aúllan como canes a la luna al paso de la triunfal caravana de la Revolución Bolivariana, magna creación de Chávez.
Y el mismo final del golpe de Estado continuado desatado contra la Revolución Bolivariana le espera, más temprano que tarde a la aventura xenófoba, racista, aislacionista y anti-musulmana iniciada por Trump en EEUU y Le Pen en Francia, condenada por sus pueblos y el resto mundo, por violar los DDHH y demás sagrados valores y principios éticos y morales que rigen la sociedad humana.

10/02/2017 - 08:56 am