Crónica de una conjura fallida y una tv golpista “fuera del aire”

A pesar de la derrota del golpe de Estado continuado de 18 años que desataron contra la Revolución Bolivariana, EEUU y sus lacayos, cegados por el revanchismo, lo reanudaron con una nueva conjura, pero con la misma piedra tropezaron, cuando esta semana fueron removidos los restos de la avalancha de mentiras desplomada para derrocar al Presidente Maduro y difamar al Vicepresidente El Aissami.
Fue un diabólico coctel conspirativo preparado en los laboratorios de la guerra sucia del Imperio, entre cuyos venenosos ingredientes figuraban la narcotraficante DEA, los congresistas de la “Gusanera mayamera”, varias Ong´s fascistas asalariadas de la Casa Blanca y los medios mercenarios de la Guerra de Cuarta Generación con su poderoso y letal armamento del Golpe Suave.
No podían faltar en la mezcla tóxica los miembros de la golpista mal llamada Mesa de la Unidad Democrática y Luís Almagro, enemigo No.1 de la Revolución Bolivariana y promotor de la aplicación de la Carta Democrática Interamericana contra al gobierno de Maduro, absurda y ridícula propuesta derrotada cada vez que es presentada en el foro por el sumiso vasallo imperial.
Fue una conspiración en la que los “think tanks” que la organizaron se esforzaron por no dejar a un lado ni el más mínimo detalle para garantizar su éxito, pero olvidaron, seguros como estaban de alcanzarlo, que “la mentira tiene patas cortas” y es la verdad la que al final de cuentas la alcanza fácilmente, ya que se cae por su propio peso, y desde su comienzo su muerte estaba anunciada.
Todo comenzó cuando un grupo de diputados de la golpista MUD viajaron a Washington para, según reseñó la agencia noticiosa Associated Press, “actualizar al gobierno del presidente Donald Trump sobre la crisis política y económica que padece la nación sudamericana.”
“El diputado Freddy Guevara, cabeza de la delegación –continúa señalando la nota- dijo a AP que durante las reuniones planteará generar una estrategia de sanciones a funcionarios venezolanos corruptos o violadores de los DDHH “que facilite una transición a la democracia”, pero “sin que se sientan acorralados y se atornillen definitivamente en el poder.”
Destaca igualmente la información- que Guevara dijo que cuando me reúna el viernes junto a los diputados Armando Armas y José Gregorio Correa con el secretario general de la OEA, explorará maneras de reactivar la presión internacional a través de la Carta Democrática invocada por Almagro en mayo con la presentación de un informe crítico al gobierno de Maduro.”
Para cualquier persona con tres dedos de frente y con mayor razón para cualquier entendido en materia jurídica y en especial para un abogado especialista en Derecho Constitucional, lo afirmado por Guevara, constituye un claro llamado a la intervención de un gobierno extranjero contra el del Presidente Nicolás Maduro elegido por el voto del pueblo en transparentes y democráticos comicios.
En cualquier país del mundo donde prevalezca el Derecho y los valores democráticos plasmados en una Constitución como la Bolivariana, sus declaraciones serían condenadas y su autor, sometido a juicio y seguramente condenado a la pena que contemplen las leyes sobre la materia, que en el caso de Guevara sería el de “Traición a la Patria.”
De allí que el jefe del Estado venezolano rechazara sus declaraciones lo mismo que las reuniones de carácter golpista sostenidas por Guevara y sus acompañantes con los funcionarios y congresistas yanquis y con ese incondicional lacayo del Imperio que es el secretario general de la OEA Luís Almagro.
El Presidente-Obrero, según señala la nota- “rechazó la presencia de los diputados opositores en Washington y pidió a los organismos judiciales del país actuar por considerar que los legisladores incurrieron en “graves delitos contra la patria.”
“Yo espero el pronunciamiento de los órganos competentes. En Graves delitos de traición a la Patria están incurriendo estos diputados cuando van a Washington a decirle al nuevo gobierno de EEUU que intervenga en Venezuela”, dijo Maduro en su programa radial.
¿Quien le otorgó, a Washington, si no hizo él mismo, el papel de gendarme del planeta para intervenir política y militarmente en cualquier país del mundo violando tratados y convenios del Derecho internacional y normas éticas y morales, atropello intolerable que ha destruido la soberanía y dignidad de pueblos y naciones y dejado como saldo millones de muertos?
¿Cómo puede un ministerio, como la Secretaría de Justicia de EEUU, instancia cuyo accionar o jurisdicción está claramente reservada o limitada al territorio nacional, adoptar una medida de alcance extra territorial, esa aberración jurídica que acusa a Venezuela de violar los DDHH y a su Vicepresidente, de terrorista y narcotraficante sin ningún tipo de pruebas?
¿Cómo es posible que esas acusaciones estén sustentadas únicamente en denuncias hechas por individuos que presentan un amplio prontuario delictivo como estafadores y narcotraficantes, uno de ellos preso y otros huyendo de la justicia y por medios de comunicación asalariados del Imperio?
En este “Mundo al revés” de Galeano, solo es posible por la soberbia y prepotencia del Imperio más poderoso de la historia, que al planificar una invasión, adopta medidas como esa, sustentadas en calumnias y mentiras, como lo hizo en Cuba al hundir el Maine; en Vietnam al fingir un ataque a dos de sus buque de guerra, y en Irak al decir que Bagdad poseía armas de destrucción masiva.
Pero la conspiración contra el gobierno bolivariano y contra una de sus máximas figuras, el Vicepresidente El Aissami tiene muchas aristas, afiladas y cobardes como las de una puñalada trapera, como lo fue la carta enviada por 34 congresistas yanquis, entre los que figuran los miembros de la “Gusanera mayamera” infiltrada en el Congreso de los EEUU.

Y es que entre los firmantes de la misiva no podrían faltar Ileana Ros-Lehtinen y Robert Menéndez, emblemáticas figuras de la contrarrevolución cubana que abundan como ratas de albañal en Miami, que sueñan, ya estén dormidos o despiertos, con la desaparición de las revoluciones de Cuba y Venezuela, pero seguirán haciéndolo hasta el fin de sus vidas y más allá.
Uno de sus párrafos destaca que “Una acción decidida y ejemplar en respuesta a los acontecimientos en Venezuela como una de las primeras acciones de política exterior de nuestro gobierno enviaría un potente mensaje al régimen de Maduro y al pueblo venezolano.”
A la lista de participantes en la conjura se suma la tristemente célebre DEA, que en vez de combatir al narcotráfico en Bolivia y Venezuela y otros países, hacía lo contrario, dedicados sus agentes a actividades desestabilizadoras, por lo que los gobiernos de Chávez como Evo la expulsaron, creando en su lugar agencias nacionales que hicieron desaparecer esa plaga de sus territorios.
Fue en septiembre de 2008, cuando El Assaimi asumió la cartera de Interiores y Justicia, que hubo una notable disminución de esas actividades en el país que con la captura de decenas de “capos” dejó de ser un “puente” para el tráfico de drogas y hoy declarado ¨Territorio Libre de cultivo de droga” por la ONU, que la ubica en “el Cuarto Puesto mundial en la lucha contra la droga y el delito.”
Famosos “barones de la droga como Diego Pérez Henan, “El Rastrojo”; Maximiliano Bonilla Orozco, “El Valenciano”; “El Loco Barrera”; Ramón Antonio del Rosario Fuentes, “Toño Leña” figuran entre los 102 cabecillas de esas bandas criminales desde la expulsión de la DEA de Venezuela.
Se han inhabilitado centenares de pistas clandestinas de aterrizaje usadas por los narcotraficantes para cargar la droga e incautadas cientos de toneladas de cocaína, heroína y marihuana, con mucha razón el “Loco Barrera” poco antes de ser extraditado dijo: “El peor error de un delincuente es venir a Venezuela.”
No termina con la DEA, la lista de los que conspiran contra el proceso libertario creado por Chávez y continuado por Maduro. A ella hay que agregar a un grupo de ONG´s, como la Fundación InSight Crime (SFS) parásitos del Imperio que reciben millones de dólares para divulgar calumnias y mentiras contra los gobiernos progresistas y revolucionarios como el de Venezuela.
Pero el premio a esa conjura como divulgadores de la mentira, opuesta a la verdad, que debiera ser su Norte, se lo llevan los dueños de los medios mercenarios que por amor al dólar los pusieron al servicio del Imperio, conspirando contra procesos progresistas y revolucionarios como la Revolución Bolivariana.
CNN en español es abanderada de esa legión de diarios, radioemisoras y canales de televisión que desde distintos países de Europa, el Caribe, Centro y Sudamérica transmiten espacios noticiosos y de opinión plagados de calumnias y mentiras y entrevistan a reconocidos fascistas extranjeros y golpistas criollos que desde allí descargan todo el peso de su miseria humana.
CNN presentó el 6 de febrero como “testigo estrella” a Misael López, ex funcionario de la embajada de Venezuela en Irak, quien denunció sin presentar ninguna prueba al gobierno venezolano de violar los DDHH y a El Assaimi como terrorista y narcotraficante, versión desmentida ayer por la canciller Delcy Rodríguez quien sí ofreció documentación que respalda sus declaraciones. .
“Misael López, quien fue usado de testigo de la cadena CNN, se presentó con un pasaporte del consejero de la embajada de Venezuela en Iraq, y al comprobarse la incongruencia de datos, se emitió una alerta de seguridad por un banco de Bagdad. López intentaba sacar dinero de la nación usurpando la identidad de un funcionario venezolano.”
Rodríguez, quien hizo la afirmación en rueda de prensa ofrecida en su despacho acompañada del titular del MPP para la Comunicación y la Información Ernesto Villegas, reveló datos del amplio prontuario delictivo que exhibe López además de usurpador de identidades, como estafador y acosador sexual de una trabajadora de la sede diplomática donde él laboraba.
La joven canciller fue desmontando una tras otra las piezas del andamiaje de calumnias levantado por la cadena televisiva, derribado con la verdad de las pruebas presentadas y diciendo que la investigación de CNN parte de una campaña que pretende “desestabilizar a Venezuela” adelantada por los medios de comunicación, sectores de EEUU y la derecha en Miami.
De esa manera, Rodríguez terminaba colocando en su lugar las piezas del macabro rompecabezas conspirativo que el imperio yanqui y sus secuaces construyeron en un nuevo y fracasado intento por destruir la Revolución Bolivariana al tiempo que el Presidente Maduro exigía a Washington que se retracte y se disculpe públicamente con su Vicepresidente El Aissami.
Y poniendo el último clavo en el ataúd de la fracasada campaña mediática conspirativa de la que CNN se convirtió en abanderada, el gobierno bolivariano sacó del aire hoy a la golpista cadena, por difamar al Vicepresidente Tareck El Aissami; realizar propaganda de guerra contra la Patria de Bolívar y de Chávez y atentar contra la estabilidad democrática de Venezuela.
Y Porque Venezuela se Respeta.

16/02/2017 - 08:43 am