En Ecuador 2 de Abril se librará la Segunda Batalla de Stalingrado

La patria ecuatoriana está llamando a través de los hijos que la aman, (que son la mayoría) a quienes sienten el mismo amor por ella pero que no votaron el 19-F, a que lo hagan el 2-A en el balotaje, porque el fascismo criollo, de ganar los comicios ese día, piensa le será más fácil cumplir la orden de su amo, EEU, de destruir la Revolución Ciudadana y demás procesos libertarios de la región.
Ese ausentismo impidió que Lenín Moreno, candidato de la inmensa mayoría del pueblo ecuatoriano no alcanzara el 40% requerido para convertirse en presidente, faltando pocas décimas para lograrlo, lo que permite al derrotado candidato de la oposición fascista participar en una segunda vuelta, que volverán a perder si los patriotas que no votaron en la primera vuelta, lo hagan esta vez.
En dicho evento, señala Atilio Borón, el destacado politólogo y sociólogo argentino en un artículo titulado La Batalla de Stalingrado, se decidirá la suerte de Ecuador, de América Latina y el Caribe, como se decidió hace 75 años en esa heroica y mártir ciudad, la suerte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y del mundo, amenazados por las hordas del fascista ejército de Hitler.
Apoya su hipótesis, el hecho, de que, desde el triunfo electoral de Chávez en 1998, inicio de la Revolución Bolivariana, cuyo ejemplo siguieron otros pueblos de la región, EEUU y sus secuaces han tratado de frenar su avance usando la violencia, el “golpe suave” y acudiendo a comicios presidenciales con candidatos con amplio prontuario fascista como lo hizo con Lasso el 19-F en Ecuador
Larga ha sido la guerra contra los pueblos y gobiernos de la Patria Grande, con batallas como los comicios ecuatorianos que Borón compara con la de Stalingrado, que dio el triunfo al pueblo y al ejército soviético, que a partir de esa histórica victoria inició un indetenible avance hasta las puertas de la capital germana donde se dio la Batalla de Berlín que puso fin a la II Guerra mundial.
“Si Stalingrado caía, -señala en su trabajo- los aliados serían despedazados por el ejército nazi, en cambio, si la ciudad resistía el asedio, como lo hizo, las tropas hitlerianas jamás repondrían fuerzas y se encaminaría a su inexorable derrota”, como sucedió en mayo de 1945.”
“Conscientes de que una derrota de Alianza País, la derecha continental tendría las manos libres para asfixiar a Bolivia y provocar después una nueva versión de la “Revolución de Colores” en Venezuela.”
Ese proceso revolucionario, por haber sido ejemplo para líderes progresistas y revolucionarios como Néstor y Cristina en Argentina¬; Lula y Dilma en Brasil; Evo en Bolivia, Correa en Ecuador, Zelaya en Honduras, Lugo en Paraguay, Vázquez en Uruguay y otros gobernantes, es blanco del odio e ira del Imperio que ha invertido miles de millones de dólares en conjuras destinadas a destruirlo
Y así como derrocaron a Lugo, Zelaya y Dilma y terminaron con la “Década Ganada” de Néstor y Cristina para devolver a Argentina a “La Década Perdida” de la mano de Macri, piensan, que una vez Lasso en el poder, Ecuador servirá de “Cabecera de Playa” de la ofensiva final de la conjura que derribará uno tras otro, como fichas de dominó a los gobiernos de Evo, Daniel, Vázquez y Maduro.
Nadie mejor que ese codicioso y usurero banquero fascista, para prestarse a esa labor de Judas, enemigo jurado del Socialismo del Siglo XXI, quien en el climax de su irracional odio calificó como “Un imperio del Tercer Mundo” al ALBA, La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, creado por Chávez y Fidel para avanzar en el proceso de integración de la Patria Grande.
Compromiso histórico y de unidad que rechaza Lasso, quien no comparte el sueño de libertad de más de 5 siglos de constante y ardua lucha de unos pueblos rebelados contra imperios que los invadieron, conquistaron y saquearon, en una gesta que ha costado tantas lágrimas, sudor y sangre”, a millones de llos hijos e hijas del Abya-Yala,
Ese banquero a quien corroe la codicia, quien en 1997, siendo presidente de la Asociación de Bancos Privados de Ecuador, junto a Ana Lucía Armijos, Presidenta de la Junta Monetaria, de la cual él era vocal, “fue sindicado sin orden de prisión por la Corte Suprema por presuntas irregularidades en la entrega de un préstamo subordinado al Grupo Ortega, del Banco Continental, aunque fueron sobreseídos definitivamente todos los posibles responsables.”
Un candidato cuyo entorno político y miles de sus seguidores, irrespetando la dignidad y dolor de los pobladores de la provincia de Manabí, la más afectada por el terremoto de 2016 que recibieron ayuda del gobierno y el pueblo ecuatorianos y de todas partes del mundo, los llamaron “muertos de hambre malagradecidos” por haber votado en su inmensa mayoría por Lenín Moreno.
Un irresponsable político como Henrique Capriles Radonski en Venezuela, quien en abril de 2013, frustrado por la derrota electoral sufrida ante Nicolás Maduro, lanzó a sus seguidores a tomar la calle para “sacarse la arrechera”, y en una orgía de odio criminal mataron a once inocentes venezolanos, una mujer y dos niños entre ellos, además de causar cuantiosos daños materiales.
Lo mismo hizo Lasso el 19-F al constatar su derrota, reaccionando como lo hacen siempre los fascistas ante un fracaso electoral, y gritando “fraude”, “fraude”, despojándose de la máscara de pacífico ciudadano que se coloca ante el pueblo, lanzó como Capriles a un grupo de seguidores a la calle a protestar frente a la sede del CNE y lleno de odio, amenazó con incendiar Quito.
La posición de Lasso frente al ideal integracionista y su llamado irresponsable a la violencia como fue su amenaza de incendiar a la capital ecuatoriana, acción criminal que de haberse realizado, hubiese originado una tragedia humana de impredecibles consecuencias, debe llamar al pueblo ecuatoriano a una reflexión y a preguntarse:
¿Cómo se puede votar por alguien como Lasso, violento y secesionista, anti integracionista que pretende dirigir los destinos de un pueblo pacífico que apuesta a la unidad de un continente por la que sacrificaron sus vidas millones de héroes y mártires hombres y mujeres valientes como Manuela Sénz, la heroína ecuatoriana que la historia conoce como “La Libertadora del Libertador”?
De ese ideal de unión de pueblos que persigue el ALBA, como lo persiguen UNASUR, la Unión de Naciones de América del Sur y la CELAC, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que están haciendo realidad el sueño de Bolívar, Miranda, Sucre, San Martín, O´Higgins y demás próceres de la Primera Independencia de la Patria Grande.
Como lo hicieron en el siglo XX Sandino, Fidel, Torrijos, Arbenz, Caamaño, Ojeda, y los millones de patriotas que los acompañaron en su lucha, gesta en la que, como algunos de esos líderes revolucionarios, fueron traicionados y murieron a manos de Judas como Guillermo Lasso y cuya memoria hoy honran sus pueblos.
Como lo hicieron en el siglo XXI Chávez, Lula, Dilma, Lugo, Zelaya, Néstor y Cristina y los que como Maduro, Correa, Vázquez, Ortega y otros revolucionarios mandatarios de la Patria Grande que consolidaron ese sueño libertario creando las organizaciones integracionistas a las que Ecuador pertenece y que el Imperio y sus vasallos quieren destruir porque quieren desunir a los pueblos
Por eso no quieren a Moreno en la presidencia, por considerar como una “Piedra en el Zapato” para su plan desestabilizador a quien derrotó a Lasso el 19-F, ecuatoriano de origen humilde, de brillante y larga trayectoria política y social al servicio de su patria como Vicepresidente, como representante del Secretario General de la ONU y como postulado como Premio Nobel de la Paz.
Ese es el líder al que temen el Imperio; las rancias oligarquías criollas; los regímenes, mandatarios y políticos cipayos imperiales, porque de llegar a la presidencia haría fracasar la Punta de Lanza, que es la fase del proyecto desestabilizador que adelantan en Ecuador para destruir los procesos revolucionarios regionales y así poder recuperar su antiguo feudo, la Patria Grande.
Y lo hacen, como afirma Barón en su trabajo acertadamente titulado La Batalla de Stalingrado, en el que denuncia también a “Esa plaga” que dice, “está subrepticiamente actuando en Ecuador ocultando sus verdaderos designios detrás de una supuesta condición de “periodistas independientes.”
“Gentes entrenadas en Washington, (los famosos cursos “de buenas prácticas), habilísimas en formular preguntas capciosas, sembrar el desánimo y potenciar hasta el infinito los problemas con que tropieza la gestión del gobierno de Rafael Correa, que como otros, tiene un mix de aciertos y desaciertos.”…
“En ausencia –o ante la debilidad- de partidos de derecha competitivos (acostumbrados a encumbrarse en el gobierno de la mano de la mano de los golpes militares) los medios de comunicación hegemónicos pasaron a ocupar ese lugar y emplean la función que le es propia:
organizan, “educan”, movilizan a amplios sectores de nuestras sociedades detrás de un programa conservador convenientemente edulcorado, pero sin suscitar las sospechas que suscita el activismo partidario porque en el imaginario popular la prensa se convirtió en un arma formidable de dominación burguesa, lo atestiguó hace algunos años un militar de alto rango del Pentágono, cuando en una audiencia ante el Senado de los EEUU lanzó una fatídica advertencia:
“En nuestros días -dijo- la lucha anti-subversiva se libra en los medios, no en la selva ni en los suburbios decadentes del Tercer Mundo.”
Borón comenta su racista y prepotente tesis, diciendo: “Y los gobiernos progresistas y de América Latina, aun los más moderados, son todos percibidos como ladinos y arteros instrumentos de la subversión, y señala con su dedo acusador a quienes adelantan un proyecto ¨que pretende arrojar a la Patria Grande un infierno.”
“Por eso –dice- estamos en guerra. Ecuador está en guerra. Una guerra silenciosa pero cargada de violencia, una guerra de desinformación, de ocultamiento, de mentiras hábilmente maquilladas y que son vendidas bajo la apariencia de verdades objetivas e irrefutables.”
“La meta que persigue es distorsionar la percepción para generar una respuesta inconsciente de la ciudadanía que estigmatice al candidato de AP y descalifique los 10 años de gobierno de Correa.”
“Es una operación que en América Latina se ha repetido hasta el cansancio en los últimos tiempos, con adaptaciones locales para darles una cierta verisimilitud.”
“Este tipo de mentiras y falsedades se utilizaron masivamente en la campaña presidencial de la Argentina en el 2015
Y en contra de Evo Morales en el referendo boliviano de 2016
Y es moneda corriente en el ataque al gobierno de Nicolás Maduro en los últimos tres años. Nada nuevo.”
“Es lo que en la jerga de la CIA se conoce como “SOP” (Standard Operating Procedures) a la hora de desestabilizar a un gobierno o desprestigiar un candidato o una fórmula que es vista como una amenaza a los intereses de los EEUU y la derecha vernácula. Esta carroña mediática es digna heredera de Joseph Goebbels.”…
Por eso es que los pueblos y gobernantes progresistas y revolucionarios de la Patria Grande deben estar unidos y alertas, para que EEUU y sus secuaces como Lasso no logren el macabro objetivo de destruir esos procesos libertarios.
Obras como la Revolución Bolivariana en Venezuela, como la Revolución Cubana, como la Sandinista en Nicaragua, como la Revolución Ciudadana de Ecuador creada por Correa y que ha continuar Moreno como Maduro lo hizo con el inédito y pacífico proceso libertario, magna obra del eterno y supremo Comandante.
Porque el pueblo de América Latina y el Caribe y los del resto del mundo han despertado del letargo en que los sumió el Imperio y sus lacayos, y porque, como dijo Fidel: “Esta gran humanidad ha dicho “basta” y ha echado a andar, y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente.”

02/03/2017 - 03:48 am