El odio de unos pocos está llevando a La OEA a su desintegración

Hay hombres que tropiezan 2 veces contra la misma piedra, pero hay los que lo hacen 3 o más, hasta que, como masoquistas que son, maltrechos y cansados de darse tantos golpes, terminan como cadáveres insepultos arrastrando en su caída a instituciones como la OEA, donde Almagro y un grupo de gobernantes obnubilados por su odio e ira contra Venezuela, están llevando a su desintegración al foro.
Es el destino de la OEA, fundada el 30-04-48, organización engendro de los laboratorios de la guerra sucia de EEUU creada al término de la II guerra mundial para frenar todo intento libertario de los pueblos de la Patria con el pretexto de la lucha contra el comunismo ante el avance de socialismo de la URSS, cuyo ejército había salvado al mundo de las hordas del Tercer Reich de Hitler.
En aquel entonces América Latina y el Caribe eran el feudo del imperio yanqui, gobernado en casi toda su extensión por gobiernos de sanguinarios dictadores y sumisas pseudo democracias impuestos por EEUU, que oprimían al pueblo y saqueaban sus ingentes recursos naturales.
Bastó que Arbenz, en Guatemala iniciara una reforma agraria que afectaba al imperio bananero de la United Fruit Co., llamada a favorecer a un campesinado que sufría hambre, miseria para que EEUU en complicidad con la OEA acusara y condenara a su gobierno de ser una avanzada del Comunismo en América Latina, por lo que invadió al país y derrocó al mandatario con el apoyo de los cipayo extranjeros y del traidor coronel Castillo Armas.
Aquello fue el inicio de una espiral de violencia, destrucción y muerte que el Imperio desató con el incondicional apoyo de la OEA, y que se extendió por varios países de la región como Cuba, a la una legión de mercenarios cubanos de “la gusanera de Miami, invadió en abril de 1961 por Playa Girón, siendo derrotados por el Ejército y el pueblo cubanos comandados por Fidel Castro.
Cuatro años después, hizo el lunes 22 años, el 28 de abril de 1995 un contingente de marines yanquis y efectivos de la Fuerza Interamericana de Paz de la OEA invadieron República Dominicana para “salvar del Comunismo al país”, derrocaron al Presidente Juan Bush y ocupan la nación caribeña por más de un año.
El 11 de septiembre de 1973, el genocida y traidor Augusto Pinochet al servicio del Imperio que desató la brutal guerra económico, política y financiera, acompañada de huelgas y manifestaciones dirigidas por la rica oligarquía chilena derrocó a Salvador Allende, Presidente del primer país comunista de América del Sur elegido democráticamente.
En abril de 2002, la oposición golpista conformada por miembros de la oligarquía criolla, cadáveres insepultos de la Cuarta Repúblicas, una nueva generación de fascistas venezolanos, jerarquía de la Iglesia Católica, un grupo de traidores militares apoyo de los gobiernos de EEUU de España y Perú, ante la indiferencia de la OEA derrocaron al Presidente Hugo Chávez Frías.
El golpe fue derrotado en menos de 48 horas por el pueblo que en avalancha humana bajó de los cerros de Caracas y con apoyo de la fuerza Armada Nacional Bolivariana derrotaron a los golpistas que en desbandada huyeron del Palacio de Miraflores donde festejan su “festín de buitres”, mientras la televisión asalariada de EEUU seguía presentando “comiquitas”.
Pero la OEA no ha cambiado en 69 años. Sigue siendo la misma a pesar de que con el triunfo en Venezuela de la Revolución Bolivariana, magna creación de Chávez. cuyo ejemplo libertario siguieron otros gobernantes progresistas y revolucionarios que cambiaron el mapa político, económico y social de América Latina y el Caribe, sigue siendo refugio de buitres, cipayos del Imperio.
Una organización caduca, inoperante, que solo ha servido a los intereses de Washington, y como ya no cumple su cometido, está inexorablemente condenada a la extinción como el imperio que la creó que perdió el poder que poseía, y como fiera en agonía solo tiene la fuerza para lanzar agónicos zarpazos de los que hay que tener cuidado ya que pueden ser letales.
Sin embargo, la visión política y social de Chavez y Fidel que se adelantaron a su tiempo, crearon el Alba, mecanismo de integración pionero de los que habrían de surgir más adelante, como Unasur y la Celac, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), el sueño de Bolívar hecho realidad, la unidad de la Patria Grande sin la participación de EEUU, su secular verdugo.
La Celac tiene hoy por hoy, pese a su juventud, la capacidad suficiente para sustituir a la septuagenaria OEA, velando por la dignidad, soberanía e integridad territorial de sus miembros que jamás garantizó la hoy agónica organización concebida como Ministerio de Colonias del Imperio y desde donde se han fraguado intervenciones como la que este martes fracasó en su seno.
Pero, el Imperio se niega a perder la secular hegemonía, que ha ejercido en la región y desde lo que queda de la OEA, insiste junto con sus secuaces en desestabilizar a Venezuela, como dejó entrever Luís de Alba, el delegado mexicano quien al ser entrevistado en un pasillo del foro después de abandonar la reunión abrujptamente dijo que
“En los próximos días se haría un proyecto de Resolución en el que se definirían propuestas concretas que atenderán el caso Venezuela.”
De allí que hay que mantenerse enj Estado de Alerta, no embriagarse con los vapores del triunfo, porque las palabras de De Alba, pueden ocultar una nueva trampa
De esas que Almagro, un ser carente de principios y valores, entre “cantar de gallos” tras reúnirse con sus cómplices, de la OEA acostumbra montar para aplicar a Venezuela la Carta Democrática Interamericana, asegurando como sus secuaces de la oposición golpista venezolana, que desde la Asamblea Nacional se dedican a conspirar y decir el gobierno de Nicólás Maduro viola los DDHH.
No pueden ser más cínicos y mentirosos, los golpistas criollos y los arlequines de la OEA, porque ya alcanzaron el clímax de esos vicios desbordados por la miseria humana que corroe sus mentes de vasallos, y son ellos los que flagrante y descaradamente los violan, como lo hacen con la Carta de la OEA que en su Art.1 señala que:
“La Organización de los Estados Americanos NO TIENE MÁS FACULTADES QUE AQUELLAS QUE EXPRESAMENTE LE CONFIERE LA PRESENTE CARTA.
NINGUNA DE CUYAS DISPOSICIONES LA AUTORIZA A INTERVENIR EN ASUNTOS DE LA JURISDICCIÓN INTERNA DE LOS ESTADOS MIEMBROS.” (mayúsculas nuestras)
No obstante, Almagro dedica todo su tiempo, sin darse tregua ni descanso, víctima del mal que lo aqueja, el “Trastorno Compulsivo Obsesivo” caracterizado por la presencia de pensamientos o actos compulsivos recurrentes”, como son los informes en que solicita la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela, basados en las fantasmagóricas visiones de su enferma mente.
Lo hace de la forma más ilegítima e ilegal posible, como actor político al servicio de EEUU y de la oposición venezolana en contradicción con las actividades y responsabilidades que corresponden al cargo que ejerce, exponiéndose a ser destituido, como lo señala taxativamente el Art. 116 de la Carta de la organización.
“La Asamblea General, con el voto de los dos tercios de los Estados miembros, pueden remover al Secretario General o al Secretario General Adjunto o a ambos cuando así lo exija el buen funcionamiento de la organización.”
Fue con ese propósito que “El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de la República Bolivariana de Venezuela, en Junta Directiva, actuando en el ejercicio de las atribuciones contenidas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y en los Ärt. 2 y 3 de la Ley Orgánica que la rige y en alusión a los escritos remitidos el 24 de marzo de 2017 por el actual Secretario de la Organización de Estados Americanos al presidente del Consejo Permanente de esa organización”,
Acordó, en un Comunicado emitido el lunes, luego de una serie de Considerandos
“Solicitar al Ejecutivo Nacional que considere la posibilidad de proponer la remoción del actual secretario general de la OEA, señor Luís Almagro, a la Asamblea General, según lo establece el Art. 116 de la OEA, dada la reiterada agresión contra la República Bolivariana de Venezuela y sus instituciones.”
No sería difícil, ya que existen suficientes elementos probatorios para su destitución y.Venezuela cuenta con apoyo de las 2 terceras partes requeridas, mayoría que ha condenado reiteradamente las ilegales e ilegítimas maniobras desestabilizadoras que Almagro adelanta en complicidad con gbiernos cipayos en su pretensión de expulsar a Venezuela de la OEA,
que una vez más fue derrotada el martes con apoyo de gobiernos como Nicaragua, Bolivia, Dominica, Haití, El Salvador y otros países con gobiernos y pueblos dignos y soberanos.
Lo confirmó ese día la canciller venezolana Delcy Rodríguez, para desilusión y frustrados de los enemigos de la Revolución Bolivariana, que se frotaban la manos mientras muchos de ellos se adelantaron a entonar cantos de victoria, que enmudecieron al conocer de su fracaso. Una derrota anunciada.
“Con el debate de hoy -dijo Delcy- el primer derrotado es el señor Luís Almagro; los segundos derrotados, aquellos que tienen un plan de intervención que supera incluso el derrocamiento del gobierno constitucional y legítimo que hay en Venezuela”.
Y muy clara y precisa al defender la forma directa con que el embajador venezolano Samuel Moncada, acusó a los arlequines imperiales que “ofendidos” por sus palabras abandonaron el recinto, poniendo fin abruptamente a la reunión, dijo:
“La diplomacia venezolana no es una diplomacia de perfume costoso, es la diplomacia de la paz, de la cooperación, de la unión.”
Ni mucho menos “la diplomacia de las cañoneras” repletas de marines, con que EEUU hace tiempo invadía a países hermanos, ni tampoco “La Diplomacia de los Portaaviones” con los que en tiempo más reciente el imperio lanzó sus jets y sus misiles para derrocar gobiernos negados a convertirse en sus vasallos.
Tampoco es ni será nunca, “La Diplomacia del Chantaje” como la utilizada el lunes por Marco Rubio, hijo de “la Gusanera mayamera”, que alberga a las “Viudas” de la dictadura batistiana, horda de asesinos y corruptos de la Cuba de antaño, uno de los “gusanos” infiltrados en el Congreso de EEUU, con etiqueta de fascista que lo llevó a participar en la farsa electoral de noviembre pasado.
Y es que ese espécimen de la pantanera de Miami, llegó al extremo que solo alcanzan los más bajos y rastreros enemigos de las causas justas, como la Revolución Bolivariana, y en un grotesco acto, desde el Senado amenazó a los gobiernos de República Dominicana, El Salvador y Haití con suspender tods ayuda de EEUU, si el martes no votaban contra Venezuela en la OEA.
Mientras decía eso, detrás de él colocó un afiche en inglés que decía:
“In february 2014, opposition leader Leopoldo López was arrested for organizing “peaceful protests” calling for reforms in Venezuela. ”He was eventually sentenced for more than 13 years in prision.”
(En febrero de 2014, Leopoldo López, dirigente de la oposición fue arrestado por organizar “pacíficas protestas” pidiendo reformas in Venezuela. Él fue eventualmente sentenciado a más de 13 años de prisión”.)
¡Hasta donde puede el cinismo, la mentira y la hipocresía de una persona. si es que Rubio tiene algún rasgo de esa condición humana es difícil comprobarlo, pero una afirmación como esa solo puede provenir de alguien que carezca de las más elementales normas éticas y principios morales y ese es sin lugar a dudas, es Marco Rubio!
Porque sabe bien que las “pacíficas protestas” convocadas por Leopoldo López no fueron lo “pacíficas” como su afiche afirma para consumo de ingenuos u olvidadizos, sino que dejaron una estela de violencia destrucción y muerte que arrasó con la vida de 43 seres humanos, que dejaron 867 heridos, muchos de ellos discapacitados de por vida y pérdidas materiales de 15 mil millones de dólares.
¿Pacíficas protestas? Que se lo pregunte a las madres, padres, esposas, hijos y centenares de otros familiares que hoy lloran la muerte de sus seres queridos y que exigen una revisión de la sentencia que lo condenó a poco más de 13 años, porque la consideran demasiado leve para un crimen tan atroz y grande como fue el genocidio provocado por su demencial ambición de poder.
Por eso seguirán siendo derrotados como lo fueron el martes en la OEA, Almagro, los fascistas que apoyaron su propuesta injerencista y desestabilizadora contra Venezuela y EEUU, su amo, porque como dijo Delcy, “La Canciller de la Dignidad” ese día:
“Es la hora de los dignos, es la hora de los valientes” y no la de los indignos y cobardes que tienen como único destino El basurero de la Historia.

30/03/2017 - 10:51 am