Maduro y Diosdado están apagando las llamas de un golpismo desesperado

En el marco de la lucha en que participan como herederos del legado libertario de Chávez y defensores de la Revolución Bolivariana, amenazada por el imperio y sus lacayos, el Presidente Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, diputado y vicepresidente del PSUV, asestaron sendos golpes al golpismo que ha quedado dando tumbos de violencia, lo único que sabe hacer el fascismo.
Y es que el golpe que les asestó Maduro al convocar la Asamblea Constituyente los ha desarmado, arrinconándolos, sin ninguna otra opción legal que aceptar las reglas del juego democrático, participando en el proceso, algo a lo que se niegan por el simple hecho de negarlo, pues prefieren transitar por los senderos de la violencia, no por la alamedas de paz, deseo del pueblo venezolano.
De allí que EEU y la oligarquía venezolana, sordos al consejo de Engels quien dijo que “La sociedad capitalista se encuentra ante un dilema: o avanza hacia el Socialismo o retrocede a la Barbarie”, desesperados por su fracaso, siguen en cometiendo atrocidades como la de incendiar la calle y la siniestra mentira que diseminaron diciendo que Leopoldo López había muerto envenenado, culpando entre líneas al gobierno de haberlo asesinado.
Una maniobra tan perversa que solo puede anidar en las mentes corroídas por el odio y la ira de la miseria humana que utilizan la mentira como lo hicieron esta vez, para hacer daño, como, pero como ese vicio tiene patas cortas y la desesperación es mala consejera, fracasó estruendosamente, poniendo una vez más al descubierto su condición de miserables e inhumanos.
Tan obnubilados están por el odio y la ira que, que no se dan cuenta que con la estela de violencia, destrucción y muerte que dejan a su paso las “pacíficas” manifestaciones que ordena su amo a los lacayos de la MUD golpista, donde sus sicarios asesinan hombres, mujeres; jóvenes, niños y ancianos, si hacen daño, lo hace más a ellos, pues quedan ante el mundo como lo que son, unos farsantes, codiciosos que sueñan con dominar el mundo.
Porque con sus crímenes, junto con sus cómplices: gobiernos y oligarquías fascistas, presidentes, ex mandatarios, medios mercenarios criollos y extranjeros, vasallos imperiales que apoyan el golpe de Estado continuado de 18 años que adelantan contra el proceso político de Chávez, seguido por Maduro, se han ganado la condena e indignación del pueblo venezolano y del mundo entero.
Un mundo que asombrado admira la proeza del gobierno, del pueblo y la FANB que unidos en histórico ejercicio de lealtad cívico-militar puesta a toda prueba cuando la traición de esos apátridas parecía haber vencido, arruinaron su festín de buitres e hicieron que la Revolución Bolivariana, cual Ave Fénix alzara vuelo y reconquistara los principios y valores del proceso libertario.
Pero, víctimas su compulsiva irrefrenable adicción a la violencia, acompañada de un odio del que no pueden liberarse, vuelven como los conspiradores que hicieron caer la Primera República, pensando que en la Venezuela de hoy existe aún la impunidad de entonces, cuando “a cada conspiración sucedía un perdón, y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar”.
Pero a esa “!Clemencia criminal!, como la llamó Bolívar, como dice el tango, “se le pasó su cuarto de hora”, 1/4 de hora” que duró 2 siglos, hasta que Maduro dijo “basta”, apoyado por la justicia que empezó a juzgar conspiradores que están encarcelados, a quienes le seguirán los que ahora hacen “cola” para sentarse en el banquillo de los acusados y condenados como genocidas
Y es que si la fase inicial de la conjura la desataron con protestas “pacíficas”, que hasta ahora han dejado una treintena de muertes, centenares de heridas y daños materiales por miles de millones de bolívares, la segunda la convirtieron en insurrección armada que está haciendo correr más sangre y que solo la moderación del gobierno que no cae en provocaciones hasta ahora ha tolerado.
Pero la paciencia tiene sus límites, se agota, y Maduro, aunque no respondió, como ellos esperaban con la violencia, para acusarlo de “asesino”, lo hizo con la Ley en mano, ordenando la captura de de sicarios al servicio de los golpistas que están asesinando venezolanos y ha entregado al pueblo el arma de la Asamblea Constituyente llamada a frenar la sed de sangre de esos criminales.
Arma infalible, enmarcada como todas las acciones del mandatario, como le enseño Chávez, su maestro y guía cuando dijo: “Dentro de la Constitución todo, fuera de ella, Nada”, y dirigiéndose a los miles de hombres y mujeres trabajadoras que en multitudinaria marcha celebraban su Día Internacional, el Presidente-Obrero dijo:
Hoy, Primero de mayo, anuncio que en uso de mis atribuciones presidenciales, como jefe de Estado, constitucionales, de acuerdo Art. 347 , convoco al Poder Constituyente originario, para que la clase obrera y el pueblo convoquen a la Asamblea Nacional Constituyente.”
“Les entrego el poder a Uds., clase obrera, el poder que me entregó Chávez. Se lo entrego a Uds.”
Y en la reunión del Consejo de Ministros que presidió ese mismo día, acompañado del Alto mando político de su gobierno, al momento de firmar el histórico Decreto de convocatoria al Poder Constituyente originario, dijo:
ªCúmplase de inmediato. Constituyente ciudadana, electa por el pueblo de manera directa, secreta.”
Más adelante, al revelar las razones que lo llevaron a tomar la trascendental decisión de convocarla, manifestó que:
“La oposición venezolana “trancó” el juego. No quiere Diálogo, rechazaron el cronograma electoral del año pasado”, pretende “una intervención del país: Yo no me voy a cansar de buscar la paz a través de los instrumentos constitucionales que tengo”.Y
Y al momento de pronunciar esas palabras, pareció vislumbrar como un profeta, la diabólica maniobra que las fuerzas del fascismo, en coordinación con algunas de sus más satánicas figuras, desencadenarían la noche de este miércoles 3 de mayo, en fútil y desesperado esfuerzo por neutralizar los devastadores efectos que la Constituyente que horas antes él convocara, promete tener sobre la macabra conjura que adelantan contra la Revolución Bolivariana.
Marco Rubio, miembro de “La Gusanera “mayamer” y Senador de EEUU; Leopoldo Castillo periodista mercenario al servicio del Imperio y una larga lista de medios asalariados imperiales se confabularon para montar ese espectáculo vergonzoso, la estúpida mentira, de decir que Leopoldo López había muerte envenenado, y subliminalmente acusar de su muerte al gobierno bolivariano.
Castillo fue el primero en divulgarla por su cuenta “twiter”, asegurando que había sido trasladado al Hospital Militar de Caracas, donde –dijo- “ingresó sin signos vitales”.
La poderosa onda expansiva del show de la falacia, a todas luces bien planificada, pero torpemente ejecutada, llegó hasta Rubio, quien al igual que Castillo tiene millones de seguidores, soltó la frase aviesamente preparada de antemano.
“Confirmado. Leopoldo fue ingresado al hospital con visibles signos de intoxicación y su estado es muy grave”, aseguró el repúblicano pre candidato presidencial, derrotado por Trump en los comicios de noviembre pasado.
En cuestión de instantes, entraron en relampagueante acción de “agentes multiplicadores”, esa plaga social de los medios mercenarios, convertidas en Pandemia que asola a los pueblos del planeta como difusora de calumnias y mentiras dirigidas a destruir a todo aquel gobierno y sus líderes, negados a convertirse en vasallos Imperiales.
Lo cual no es ningún secreto, ya que el presidente estadounidense, Barac Obama, El Premio de la Paz que hizo la Guerra durante los ocho años de su mandato y se marcho con mucha pena y ninguna gloria, manifestó cínicamente que “EEUU acostumbra “torcerle el brazo (léase derrocar o asesinar) a todo aquel gobierno o gobernante que se niegue a obedecerle.”
Una “angustiada”, Liliana, esposa del “Monstruo de Ramo Verde” como le llama el pueblo venezolano, por ser autor, junto con María “Mentira” Machado y Antonio Ledezma, de La Salida, vorágine de violencia, destrucción y muerte que en 2014 dejó 43 muertos y 867 heridos y miles de millones de dólares en pérdidas materiales provocadas por sus guarimbas y barricadas, llegó al hospital, pensando talvéz, -nadie lo sabe- en “llorar”junto a su cadáver.
Mentira. Mentira. Todo era una farsa, una criminal parodia, desestabilizadora, señal para el inicio, de la orgía de muerte, que el Imperio piensa desatar en Venezuela, un pretexto, una excusa sustentada en la mentira que es la más poderosa de las del arsenal bélico de EEUU, utilizada exitosamente con el hundimiento del Maine con el incidente del Golfo de Tonkin y la falacia de asegurar que Iraq “tenía Armas de Destrucción Masiva”
Pero, “No contaron mi astucia”, como diría “El Chapulín Colorado”, o como habría dicho, con su buen humor siempre a flor de labios Diosdado Cabello, quien desde su programa televisado, “Con el Mazo Dando”, que en esos momentos se transmitía, desmanteló con la verdad, que al final siempre se impone, derribó el andamiaje del show montado por Rubibo, Castillo y los medios mercenarios.
El diputado y vicepresidente del PSUV, presentando un fresco y revelador video, en el aparece López, quien no estaba muerto ni se había ido de rumba, sino descansando en su celda de Ramo Verde, después de disfrutar una suculenta cena, fornido y “bien papeado” dispuesto a ir a dormir, quien manifestó que a esa hora, las 9.oo de la noche se encontraba bien de salud. Nada había pasado.
Pero pasaron muchas cosas, como el haber quedado una vez más al desnudo la miseria humana que corroe las mentes de Marco Rubio, de Castillo y de los dueños de los medios mercenarios que distorsionan realidades, como dignos hijos de Joseph Goebbels, el nazi de la tésis que asegura que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, la cual dejó de serlo, ya que hoy los pueblos saben leer “entre líneas” descubriendo fácilmente sus falacias.
Y otra verdad igual de grande, fue la que dijo Diosdado: “Leopoldo con ésta, te hemos salvado la vida dos veces, recordándolo con ello que el 18 de febrero de 2014, el que dirigió las sangrientas guarimbas incendiarias y barricadas asesinas con “guayas” asesinas que degollaron motorizados entre otras miles de atrocidades de La Salida, se entregó a las autoridades porque temía por su vida.
Se lo advirtió el gobierno, cuyos servicios de inteligencia descubrieron que la oposición golpista, considerándolo una “ficha desechable” por el fracaso de La Salida, decidieron eliminarlo para hacer de él un mártir, advertencia que LÓPEZ CONFIRMÓ, LO QUE lo a entregarse voluntariamente. Liliana confirmó también, durante una entrevista concedida a CNN, que iban a asesinarlo
La historia vuelve a repetirse, como dice la letra del viejo tango, pues Marco Rubio, desde Washington, reconocido por su visceral odio hacia la Revolución Bolivariana y el apátrida “ciudadano” Leopoldo Castillo desde Miami, lo escogieron otra vez como “el mártir necesario”, el muerto que EEUU necesita para intervenir militarmente en Venezuela. No se les dio esta vez: fracasaron.
Pero, el pueblo venezolano como se lo advirtió Chávez, no se duerme sobre los laureles del triunfo, se mantiene alerta porque sab que el Imperio además de implacable es vengativo, y seguirá, junto con sus vasallos, tratando de realizar su macabro sueño de destruir la Revolucion Bolivariana con el arma de la mentira que es su arma favorita.
Pobre Goebbels, se estará retorciendo en su tumba. Sus malos discípulos no pudieron engañar a nadie con el show de su torpe mentir, mucho menos a Maduro, quien convocó a la Asamblea Constituyente llamada a apagar las llamas de odio de los violentos e incapaces como ellos que se lamen las heridas del fracaso, viendo alejarse la caravana de la Revolución Bolivariana conducida por el Presidente-Obrero heredero del legado libertario de Chávez.

04/05/2017 - 04:03 am