Templos, naturaleza y fantasía caracterizan obras del pintor caraqueño Barreto

 

Barcelona, 11 Jun. AVN.- Barreto, como se identificó enfáticamente al presentarse, es oriundo de la ciudad capital del país, Caracas, pero lleva tres años residenciado en el municipio Simón Bolívar, estado Anzoátegui, localidad en la que rebosa su ingenio, creatividad y fantasía por la naturaleza y las estructuras religiosas de la entidad y demás regiones del territorio nacional.

Carpintero y pintor de profesión, estudios que llevó a la par durante su juventud en Caracas, específicamente en la Escuela Cristóbal Rojas, localizada en la avenida Lecuna, cerca de Parque Central.

"Así es como quiero que se me conozca, Barreto, no de ninguna otra manera", expresó mientras pintaba el borde de un melón en uno de sus cuadros, sentado en un banco de hierro que circunda un pequeño árbol en la plaza Bombón de la avenida Fuerzas Armadas, en Barcelona.

Este es su lugar de oficio, que califica de cómodo e inspirador, por no estar encerrado entre paredes o estructuras y por la comodidad de poder movilizar sus herramientas de trabajo: pinceles, pinturas, agua, marcos y cuadros.

Expresó que entre las ciudades de la zona metropolitana de la región anzoatiguense, Barcelona es la que más le llama la atención, además que el espacio donde se dispone a pintar "no es tan caluroso" como puede resultarle Puerto La Cruz, por ejemplo.

"Esta plaza es fresca, porque está cerca del río Neverí, desde donde sube una brisa sabrosa que me gusta y me anima a pintar todo el día", refirió.

Pintar en un cuaderno

Sus inicios datan de cuando era un niño y en las tardes se disponía a pintar en sus cuadernos de clases.

Contó que su padre lo regañaba, porque aseguraba que "malgastaba las hojas de los cuadernos que costaban un bolívar", por lo que se encerraba en su cuarto a culminar los trazos que había iniciado.

En la adolescencia, decidió cumplir con los sueños de su padre que era cursar clases de carpintería o albañilería, en una sede del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces) de Caracas.

Sin embargo, su ímpetu por la pintura y a modo profesional lo tomó hace 18 años, tiempo en el que se ha valido de instrumentos y materiales como el óleo, esmalte y pintura de uñas, aceite, chimó, asfalto, e incluso sangre.

"No hay límites para la pintura, cuando tu meta es un resultado clave", aseguró.

Cuadros de preferencias

Barreto ha recorrido Venezuela y varios países del mundo como Colombia, Argentina, Bolivia y Ecuador, llevando a donde quiera que vaya sus herramientas de trabajo.

Fue por ello que detalló en entrevista con la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) que en cada espacio en el que decide residir por determinado tiempo, tiende a hacer un estudio de mercadeo, explicando que se dispone a conversar en plazas, restaurantes y demás espacios de mayor concurrencia de personas para conocer las preferencias.

Es así, como decide pintar cuadros acorde a los gustos de las personas.

"Recopilo las inquietudes de los ciudadanos y hago un perfil de mi potencial cliente", dijo.

En el caso particular de Barcelona, capital del estado Anzoátegui, en tres años ha podido conocer a fondo que los gustos de sus habitantes son las calles angostas de la ciudad, y concuerdan con él en admirar los templos.

"Mis clientes son las amas de casa y hombres trabajadores, que no buscan un cuadro porque apliqué la técnica tal, sino porque admiran el valor real de la pieza, sus colores y porque les gusta para decorar sus casas o para hacer un regalo", dijo.

Barreto se dispone a pintar un cuadro en un día, sea o no un encargo, para posteriormente salir a venderlo. Los días viernes en la tarde, sábado y domingo se traslada hacia el Paseo de La Cruz y el Mar, en Puerto La Cruz, para ofrecer sus obras a precios solidarios.

Los cuadros son elaborados por él mismo, a base de madera, tela de pancarta y clavos para fijarla. Explicó que para iniciar la pintura profesional sobre la tela, esta debe fondearse con pintura de caucho y pega escolar.

Su jornada de trabajo comienza diariamente, de lunes a lunes, a partir de las 6:30 de la mañana y culmina a eso de las 5:00 de la tarde.

Entre sus fieles compañeros, se encuentran cuatro mascotas: dos gatos y dos perros, que bautizó acorde a sus características.

Descripción

Durante la entrevista, Barreto pintaba un cuadro cuyos elementos se basaban en las frutas y una vela, con fondo oscuro. Él explicó que el cliente potencia le había encargado un cuadro con una vela y él impuso la fantasía para confeccionar una mesa de un cabaret, con una botella de vino del año 1971, frutas como piña, manzanas y la mitad de un melón.

Destacó que tenía un segundo encargdo para el mismo cliente, para el cual dispondría de una patilla, una mano de cambur y unas uvas, como símbolo de abundancia y vistosidad a la pieza, que también llevaría una vela como elemento principal.

"Los encargos son variados, el cliente puede dejarlo a mi libre albedrío, me trae un modelo y me indica su preferencia. Pero para mí, la vela o la luz deben ir principalmente, porque más que luz es la atmósfera, un aura que se quiere reflejar", resaltó Barreto mientras aplicaba la pintura en forma de equis como su principal técnica.

Entre sus colores favoritos se encuentran el negro, gris, violeta y azul, por ser tonos fuertes y sólidos.

La diversificación es también una pieza clave en su trabajo de artista, por lo que no solo pinta cuadros sino que además desarrolla el vaciado en bronce, trabaja el cuero, la artesanía, carpintería, albañilería y la orfebrería.

 

11/06/2017 - 12:04 pm