La hora del pueblo

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Caracas, 06 Jul. AVN.- No cabe duda que la estrategia del presidente Maduro al convocar una Asamblea Nacional Constituyente, descolocó por completo a la oposición venezolana. La derecha pretendía acorralar a la Revolución, mantenerla a la defensiva, en situación reactiva. Cada hecho de violencia promovido por ellos, cada compatriota fallecido en las protestas, es combustible para sus fines. Compiten entre ellos en redes sociales para ser los primeros en informar la desgracia, responsabilizando en todos los casos a los cuerpos de seguridad del Estado, es decir, al Gobierno, al Presidente. Se negaron sistemáticamente a sentarse a dialogar y ejercer la política con madurez y sentido común y de lo común. Otra vez se lanzaron por el tobogán del atajo. Cada vez que van a pedir orientaciones y autorizaciones a EEUU, se confirma que la orden es derrocar el Gobierno Bolivariano.

Una vez más subestimaron a Nicolás Maduro. Y una vez más, Maduro demostró su carácter democrático y chavista, al poner sobre la mesa la Asamblea Nacional Constituyente. El Presidente se ubicó, no uno, sino varios pasos por delante del caos. El Pueblo pasó a la ofensiva política, social y democrática. Por supuesto, como era de esperarse, la burguesía decidió no participar, alegando leguyelismos sin sustento, y dedicándose a satanizar la iniciativa de convocar al poder originario, aunque en 2016 ellos mismos la planteaban. Su objetivo principal se enfocó en impedir que se efectúen las elecciones para elegir a los miembros de la Constituyente. Para ellos la solución política no puede, ni debe involucrar al Pueblo, a las mayorías. Para la Revolución, no hay solución posible sin convocar al Pueblo como protagonista.

Por ahí se les oye y ve convocando artículos de desobediencia, adulando traidores asustadizos que hasta ayer insultaron, arengando a los violentos en sus protestas, y procurando que se generen muertes y corra la sangre para obtener rédito político a partir del dolor. Así como convocaron falsas jornadas de recolección de firmas sin el aval del CNE en 2003, ahora lo hacen con falsos plebiscitos. No nos dejemos distraer por la locura restauradora de la burguesía. Es la hora del Pueblo.

Démosle una lección de Patria y Paz a los violentos. Que aprenda la burguesía el por qué jamás volverá. La participación masiva de [email protected] [email protected] con derecho a voto en las elecciones del próximo 30 de julio, es determinante. Cada voto será un voto por la paz, la tranquilidad, la solución soberana a nuestros problemas. Nadie puede descuidarse, cada voluntad, cada conciencia, cada voto es indispensable. No nos referimos exclusivamente a los compatriotas que apoyan a la Revolución, todo aquel y toda aquella que quiera paz y estabilidad, que crea en la democracia, en la vida, en la Patria, debe salir a votar.

La Asamblea Nacional Constituyente será la instancia de estabilidad y paz social. En su seno volverá a convocarse a todos los actores políticos y económicos democráticos para dialogar, debatir y construir en conjunto las soluciones a las dificultades que hoy enfrentamos. No bajemos la guardia. Hagamos el trabajo, puerta por puerta, familia por familia, alma por alma. [email protected] a votar el 30 de julio. Insistimos, esta es LA HORA DEL PUEBLO.

06/07/2017 - 05:10 pm