Secretos de asedio a embajadas y de entrega de armas de guerra prohibidas a marchas de lacayos

Las hordas que en 2002 asediaron la embajada de Cuba en Venezuela y este año a la de Venezuela en España, pertenecen a la casta de fascistas que en sus marchas asesinas, en “Operación Relampago” descubierta por un equipo de periodistas, recibe cada uno de ellos, armas de guerra prohibidas, explosivos y otros materiales valorados en millones de Bs. enviados por sus cómplices en EEUU. Apátridas que deambulan por el mundo soñando con recuperar poder y perdidos privilegios, lacayos de un imperio que les paga para conspirar y cometer crímenes como los que perpetran en esas manifestaciones que buscan derrocar al gobierno bolivariano del Presidente Nicolás Maduro, heredero del legado libertario de Bolívar y Chávez, negado a convertirse como ellos en su vasallo. Los mismos que en estos días entregaron por adelantado a decenas de mujeres, como macabro de los regalo de Día de la Madre, la muerte de sus hijos a quienes mataron en esas marchas asesinas, obsequio muy distinto al que ellas esperaban recibir este domingo de los seres que trajeron al mundo, sueño que truncaron esos genocidas que acabaron con sus vidas. El criminal asedio a la embajada de Cuba en Venezuela tuvo contrario, un final feliz, como seguramente lo será el de esas marchas asesinas, pues ese día de abril, el pueblo y la FANB en menos de 48 horas rescataron a la Patria y a su líder secuestrados por la horda de lacayos que hoy pretenden destruir el inédito y pacífico proyecto político e ideológico del supremo Comandante. Le precedió también otro feliz evento ocurrido 41 años antes, el mismo mes de abril, pero 1961 como la victoria del ejército y el pueblo cubanos dirigidos por Fidel, que en Bahía de Cochinos tras 72 horas de lucha vencieron a los mercenarios entrenados, armados y financiados por EEUU que transportados por buques de guerra estadounidenses invadieron la isla, acción bélica en la perecieron centenares de invasores y miles fueron capturados. Mejor suerte corrieron los golpistas venezolanos que el 13-A huyeron en desbandada como buitres espantados por el pueblo y los militares, pues magnánimo como era Chávez, los perdonó como habría de perdonar 2 años después al centenar y medio mercenarios colombianos importados por esa canalla para asesinarlos, noble gesto que los muy mal agradecidos, por orden del Imperio retomaron sus conspirativas conspirativas andanzas. Y es que su miseria humana los convirtió en zombies descerebrados, como esos personajes de ficción, los “Walking Deaths” (Muertos Caminantes) de la serie de TV que como ellos en las sangrientas marchas que realizan en Venezuela, sedientos de sangre deambulan en legiones por pueblos y ciudades asesinando hombres, niños y mujeres, como trataron de hacerlo durante el asedio a las embajadas de Cuba y Venezuela. Gente que no siente ni tiene el menor respeto por la vida, que pasarán a la historia como genocidas, que cegados por el odio y la ira de la miseria humana que los corroe, lo mismo que a esos infelices que en 2002 en la capital de Venezuela y en la de España en 2017 violaron elementales normas éticas y principios morales, y convenios internacionales, por lo que el mundo indignado se pregunta: ¿Cómo se pudo perdonar a esa turba criminal liderada por miembros de la “gusanera mayamera” cubana que durante días asediaron la embajada, como Salvador Romaní y a los verdugos venezolanos, autores de masacres y golpes de Estado como Henry López Sisco y Henrique Capriles que escaló su muro y penetró en la residencia del embajador para ver si escondía a Diosdado Cabello, vicepresidente del derrocado gobierno de Chávez? Que destrozaron vehículos de la embajada, cortaron el suministro de agua y electricidad a la sede diplomática y con un megáfono gritaban: “Van a tener que comerse las alfombras, las mesas y las sillas porque impediremos que ingresen alimentos hasta que nos entreguen a los chavistas que allí se han refugiado”, pues aseguraban que escondían, además de Diosdado, a otros altos funcionarios del recién derrocado gobierno bolivariano. La compulsiva perversidad que dominaba y aún domina a esos perversos seres, que no merecen ser llamados humanos, no tomó en cuenta que en el interior de la embajada había varios niños y niñas y sus madres expuestos a sufrir la sed y el hambre con que les amenazaban, acto que no tiene precedente en los anales del crimen político y su impunidad en Venezuela que duró más de 2 siglos, hasta que Maduro dijo “Basta”. Y quienes dominaban los bajos instintos que impulsaron a quienes la semana pasada asediaron la Embajada de Venezuela en Madrid, otro acto repudiable como pocas veces se ha visto en la historia de la diplomacia mundial protagonizado por una turba criminal que daba vivas a Franco y amenazaba de muerte a quienes allí se hallaban, con el agravante de la complacencia de las autoridades que observaban el espectáculo sin mover un dedo. Porque la Policía del gobierno español de Rajoy, enemigo jurado de la Revolución Bolivariana que lidera el Presidente-Obrero Nicolás Maduro seguramente habría recibido instrucciones de no actuar contra esa legión de criminales que flagrantemente violaban las leyes del país y el Convenio de Viena que prohíbe ese delito. De allí que el mandatario venezolano, ante la manifiesta tolerancia policial, y el cómplice silencio del presidente Rajoy, frennte a ese repudiable hecho, exhortó al Rey Felipe como máxima autoridad del Estado español, a abrir una investigación sobre tan repudiable hecho y en base a los resultados de la misma aplicar los correctivos para que no vuelvan a repetirse. El exhorto tuvo lugar en el momento y lugar más apropiados, el encuentro que sostuvo el sábado con mas de 70 miembros de la Red de Intelectuales y artistas internacionales de 35 naciones del planeta donde expuso las razones y lineamentos de la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente que hizo el 1º de Mayo, Día internacional de los trabajadores llamada a evitar la guerra civil que pretenden desatar los violentos de la oposición golpista. Porque no tratan de desatarla únicamente con el asedio a una embajada, sino también con esas marchas en las que se oculta un poderoso ejército de asesinos armados como nunca lo hicieron en años pasados en esas manifestaciones desestabilizadoras que han cambiado de táctica, mas no de estrategia tras su fracasado intento de 18 años por destruir la Revolución Bolivariana. Asesinos que portan sofisticados y costosos equipos: cámaras “Go-Pro, máscaras anti-gases, cascos, y un novedoso sistema de distribución de material (motocicletas y camionetas) para la elaboración de bombas molotov y construcción de barricadas y obstáculos (“chivas” viejos neumáticos vie) que incendian para impedir el paso de vehículos oficiales a los que a veces destruyen. Pero, ¿Quién financia, organiza y entrena a estos “Guerreros de la Libertad”, cuyo traje de combate cuesta el salario mínimo de un año en un país donde la Guerra económica y monetaria ha devastado el bolsillo de los venezolanos? El corresponsal de Reuter Carlos García Rawlins y el periodista Boris Castellano de VTV han desvelado el secreto de cómo llega ese material a sus manos (que además utilizan heces, arma biológica prohibida por convenios internacionales como lo es también el uso de .niños que utilizan como “escudos humanos”), trabajos reproducidos por Nathali Gómez de la agencia RT de los cuales es parte el siguiente reportaje. “El huracán del dinero se mueve en las 'protestas' venezolanas Publicado: 13 may 2017 07:45 GMT Las informaciones sobre la situación económica en Venezuela como razón para derrocar a Nicolás Maduro se esparcen por los medios que nunca mencionan lo bien equipados que están los grupos violentos de la oposición. Carlos Garcia Rawlins / Reuters Un joven porta un casco con una cámara personal de alta definición. En sus manos lleva un escudo y en su rostro un máscara antigás. Aunque protesta por la precaria situación en Venezuela, su indumentaria 'para la guerra' cuesta casi un año de salario mínimo en su país. Desde los hechos violentos auspiciados por la derecha en 2014, que dejaron 43 víctimas, se popularizó el uso de estas cámaras, conocidas como GoPro, para registrar los disturbios y propagar en el mundo las imágenes de la 'represión' del Gobierno de Maduro en contra de los venezolanos. Uno de estos aparatos ha sido señalado como clave en el esclarecimiento de la muerte del joven Miguel Castillo, quien portaba una GoPro que le fue quitada por uno de sus compañeros tras ser impactado por un disparo en días pasados. En Venezuela, según un portal de ventas por Internet, una cámara personal de alta definición cuesta entre 53 y 348 dólares, que calculados a 5.200 bolívares (Bs.) por dólar, según la tasa paralela (ilegal), se encuentra entre Bs. 220.000 y dos millones de bolívares, cifra que corresponde a casi un año de sueldo mínimo. Máscaras costosas En la imagen vemos los ojos de un chico concentrado en lo que hace. Su rostro lo cubre una máscara antigás de doble filtro y su cabeza un casco usado para practicar deportes extremos. Sus manos tienen guantes para faenas duras y se preparan para arrojar con un resorte una botella llena de heces dirigida al cordón de seguridad en 'La marcha de la mierda' contra el Gobierno de Nicolás Maduro. La sumatoria de su equipo es de 124,5 dólares, que en bolívares corresponde aproximadamente a Bs. 644.500, más de tres salarios mínimos en Venezuela. En otra foto, aparecen varios integrantes de un grupo de choque que también lanzan desechos humanos. Entre el casco y la máscara antilacrimógena de uno de ellos, hay más de un salario mínimo integral venezolano. Repartir y repartir El periodista venezolano Boris Castellano compartió, a través de su cuenta de Twitter, un vídeo donde se aprecia un motorizado, cuya matrícula se encuentra tapada con papel metalizado, que reparte insumos destinados a la construcción de barricadas para impedir el tránsito de los ciudadanos. También se observa una mujer encargada de logística que saca de una bolsa máscaras antigás, lentes y cascos, y las distribuye entre los manifestantes. Por las características de la zona, se trata de la plaza Altamira, ubicada en el municipio Chacao, cuyo alcalde ha sido captado marchando juntos a encapuchados con armas caseras. Boris Castellano @BorisCastellano CARNE DE CAÑON!! (+Vídeo Exclusivo) Vea como distribuyen cauchos, gasolina, mascaras y escudos a jóvenes opositores 15:27 - 10 May 2017 913 913 Retweets Cascos para todos En la cuenta de Instagram Cascos Vs. Bombas, se alienta la donación de dinero, a través de la red de financiamiento colectivo GoFundMe. Hasta ahora han recibido 22.886 dólares para la compra de equipo. Nelly Guinand, diseñadora de modas venezolana asentada en EE.UU., está al frente de este micromecenazgo y es la encargada de enviar dinero y elementos costosos como máscaras de gas, cascos y lentes a Venezuela, reseña 'Misión Verdad'. Según la nota de 'Misión Verdad', unas 17 organizaciones se encargan de recoger donativos para financiar las actividades desestabilizadoras en el país suramericano. Además de estos fondos para acabar con la presidencia de Maduro, un grupo de senadores estadounidenses promueve la aprobación de una ley que pide más sanciones contra el país y el envío de 10 Millones de dólares destinados a supuesta ayuda humanitaria.” (hasta aquí el reportaje) Son esos, una minoría que hace mucho ruido y mucho daño con la violencia, destrucción y muerte que causan, los que junto con otros lacayos imperiales: gobiernos latinoamericanos y europeos de derecha presidentes, cancilleres y embajadores en la OEA, una legión de ex presidentes y parlamentarios del viejo y nuevo continente quienes pretenden destruir la Revolución Bolivariana, Siniestra minoría que enfrenta a un pueblo que es la inmensa mayoría, a los cuerpos de seguridad del Estado que de la mano de Maduro, acompañados de pueblos hermanos con gobiernos y sus líderes progresistas y revolucionarios combaten a esa horda de vasallos del imperio más poderoso de la historia, condenado a desaparecer como sucedió con los demás imperios.