Caracas, 11 Jul. AVN.- El número de palestinos que perecieron en Gaza al intentar recibir asistencia humanitaria desde el 27 de mayo en centros de distribución respaldados por Israel y Estados Unidos, ascendió a 798, según declaró Ravina Shamdasani, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh).
A finales de junio, las autoridades locales informaron que la cifra de palestinos fallecidos por disparos de militares israelíes cerca de los puntos de distribución de ayuda en Gaza desde el 27 de mayo había aumentado a 580, con más de cuatro mil heridos, según reportó la agencia Sputnik.
En una rueda de prensa en Ginebra, Shamdasani afirmó: "Esto es inaceptable. Y continúa. De hecho, tengo datos actualizados sobre las muertes ocurridas cuando la población se encontraba en zonas de distribución de ayuda humanitaria, donde intentaban acceder a suministros. Al 7 de julio, hemos registrado 798 asesinatos, incluidos 615 en las inmediaciones de los puntos de reparto y 183 presuntamente en rutas de convoyes de ayuda." Añadió que la vasta mayoría de las víctimas fallecieron por disparos de armas de fuego.
A principios de junio, se reportó que comandantes del Ejército de Israel habrían ordenado abrir fuego contra civiles gazatíes en puntos de distribución de asistencia. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu y su ministro de Defensa, Israel Katz, desmintieron esta información.
Desde el pasado 27 de mayo, la distribución de ayuda humanitaria en el enclave palestino estuvo a cargo de la Fundación Humanitaria de Gaza (GHF, por sus siglas en inglés), una organización avalada por Estados Unidos e Israel a la que se le asignó la tarea de repartir los suministros a la población gazatí en lugar de las organizaciones internacionales.
La fundación fue objeto de intensas críticas por parte de otras entidades humanitarias, así como de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y varias naciones. Estas afirmaron que la GHF no cubrió adecuadamente las necesidades humanitarias en la Franja de Gaza, asolada por la guerra, y que sirvió a los intereses políticos israelíes. Además, muchos criticaron que la GHF pusiera en riesgo a quienes buscaron ayuda, con incidentes diarios de negligencia operacional que resultaron en numerosos decesos.
Israel mantuvo que el mecanismo fue necesario para mantener la ayuda fuera del alcance del movimiento palestino Hamás.








